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Jesús Á. Rojo presenta su libro ‘Grandes traidores a España’ en Barcelona el Día de la Hispanidad

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”

Jesús Á. Rojo dedica varios capítulos de su obra al totalitarismo que se esconde bajo los nacionalismos, desenmascarando a aquellos traidores reconvertidos en héroes que intentaron llevar a efecto una ruptura con España, entre ellos: Carles Puigdemont.

El escritor y periodista, Jesús Á. Rojo, homenajeará al Día de la Hispanidad presentando en Barcelona su libro Grandes traidores a España, obra en la que el autor desenmascara a los personajes históricos que intentaron dilapidar nuestra nación, algunos de ellos aún presentes en la actualidad política.

Así, el próximo 12 de Octubre, la Casa de Madrid de la capital de Cataluña -ubicada en Carrer d’Ausiàs Marc, 37- acogerá a partir de las 18:15 horas la cita con el literato, quien además de avanzar algunos de los capítulos de su nuevo libro al público, firmará ejemplares e intercambiará impresiones con los asistentes.

Y qué mejor escenario para hacerlo que la ciudad condal, la cual tuvo el privilegio de recibir a los Reyes Católicos cuando éstos recibieron a Cristóbal Colón a su vuelta de su grandioso viaje. Fue precisamente la epopeya de los españoles en el Nuevo Mundo y la construcción de un Estado basado en la pluralidad cultural lo que da nombre a la efemérides del 12 de Octubre, día en el que el navegante genovés piso por primera vez América en 1492.

Para conmemorar el Día de la Hispanidad, Jesús Á. Rojo vuelve a Barcelona, donde ya presentó su anterior libro Los invencibles de América, esta vez para evidenciar las mentiras de los felones de nuestra historia con Grandes traidores a España, obra que publicó su tercera edición dos meses después de ver la luz en noviembre de 2017.

Bajo el solemne telón de fondo que envuelve a la Fiesta Nacional de España, el autor reivindicará los relatos que confluyeron en la riqueza cultural de nuestra nación y que refuerzan los lazos fraternales que conforman la patria española frente a aquellos que intentaron, e intentan en la actualidad, destruirla.

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”, es el santo y seña del ensayo histórico con el que Jesús Á. Rojo evidencia las mentiras de personajes como Bartolomé de las Casas -quien forjó la Leyenda Negra antiespañola-, Pau Claris -que entregó el Principado de Cataluña a Francia-, Simón Bolívar -que abrió las puertas de Hispanoamérica a los espurios intereses británicos- o Napoleón.

Junto a éstos, el escritor también detalla las infamias perpetradas por los artífices del nacionalismo totalitario. Figuras como Sabino Arana -padre del racismo vasco-, Lluis Companys -un “traidor” reconvertido en héroe- o Jordi Pujol -el corrupto que rompió Cataluña en dos- cuentan con un nuevo discípulo: Carles Puigdemont.

Bajo el título Carles Puigdemont: el último gran traidor a España, Jesús Á. Rojo describe las últimas consecuencias del proceso secesionista iniciado por Jordi Pujol, y que culmina con la declaración de independencia por parte de Puigdemont. En este sentido, el periodista y escritor hace un análisis de los últimos sucesos acaecidos en la región catalana.

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Jesús Á. Rojo desvela las ‘Mentiras de la Leyenda Negra Española’ en una conferencia en Albacete

El célebre autor del best-seller ‘Cuando éramos invencibles’, la obra ‘Los invencibles de América’ y ‘Grandes traidores a España’ ofrece una ponencia organizada por la Asociación Cultural y Social Alborea,hoy en Albacete.

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Jesús Á. Rojo desenmascara a los Grandes Traidores a España en Intereconomía.

El autor de “Cuando éramos Invencibles” y “Los Invencibles de América” intervino en el programa de Intereconomia TV, presentado por Xavier Horcajo, en el cual presentó su nuevo libro “Grandes traidores a España” y comentaron de qué “traidores” nos habla Jesús en él.

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«Puigdemont es solo un mediocre»

El escritor Jesús Ángel Rojo Pinilla publica ‘Grandes traidores a España’, un repaso demoledor y preventivo a los muchos ‘judas’ que han intentado destruir el país a lo largo de su historia

Fuente: CÉSAR RUFINO /SEVILLA / El Correo de Andalucía
03 ENE 2018 / 19:20 H – ACTUALIZADO: 04 ENE 2018 / 10:12 H.
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Pau Claris, Luis Companys, Bartolomé de las Casas, Sabino Arana y otros personajes destacados en las guardas del libro.
El Gran Capitán Ediciones

«El libro surge de pasear por las plazas y las calles de nuestras ciudades y ver que, en ellas, las personas que han denostado la patria para destruirla reciben homenajes como si fueran auténticos héroes», explicaba ayer el escritor Jesús Á. Rojo Pinilla; «es una forma de reivindicar que aquellos que querían destruir nuestra nación, en cualquier otro país serio no serían homenajeados. Y de poner en alerta a la opinión pública de que eso nunca puede suceder por el bien de nuestra sociedad y por el bien de la historia». Fruto de sus inquietudes periodísticas y de su vocación como divulgador y estudioso de la historia, el madrileño acaba de publicar con la editorial Gran Capitán su ensayo Grandes traidores a España, una acometida patriótica donde se «desenmascara a los Judas que cambiaron para siempre nuestra historia» y se les reparte estopa con equitativa profusión. Una obra, en fin, que derrocha actualidad en plena crisis catalana, cuyo protagonista máximo, Carles Puigdemont, forma parte de los personajes de esta antología funesta. Sin embargo, que no se entusiasmen los secesionistas: «Puigdemont es solo un mediocre», advierte Rojo Pinilla. «Si realmente se hubiera actuado con toda la contundencia que la ley nos permite, Puigdemont nunca habría llegado al ranking de los grandes traidores; se habría quedado en lo que es: un político mediocre que nunca se habría visto en otra. Esa es la realidad. Bajo gobiernos más fuertes, este político provinciano no habría durado ni veinte segundos. En EEUU habría durado cinco segundos».

Aunque desde su punto de vista el principal de los grandes traidores a España fuese el «charlatán paranoico» de Bartolomé de las Casas, creador de las bases que hicieron posible la leyenda negra antiespañola, el autor del libro reconoce que a Carles Puigdemont habría que colocarlo ahora encabezando la lista aunque solo sea «por la cercanía». Y también «porque ha intentado no solo independizar Cataluña del resto de España, sino destruir nuestra nación; porque si hubiera conseguido la independencia habría sido casi como un juego de dominó: habrían ido cayendo todas las fichas, País Vasco, Galicia, seguramente Canarias… Desde el punto de vista histórico, es un personaje que no tendría esta relevancia. Yo creo que hemos tenido enemigos infinitamente más fuertes que Puigdemont, pero desgraciadamente la dejación de funciones de nuestros gobernantes lo ha convertido en un enemigo formidable». Y advierte: «Lo de Puigdemont no está parado; simplemente, ha sido un punto y aparte porque no se han tomado las medidas oportunas que la democracia nos permite».

Pero, como se indicaba, el libro contiene otros nombres más dañinos para España, a juicio de su autor. El propio Bartolomé de las Casas, ya citado, que «acusó a España de haber cometido el mayor genocidio de la historia, mayor incluso que el comunista o el nazi, y nadie ha hecho una campaña de difamación contra España como él, ¿cómo es posible que sea considerado casi como un apóstol, o un santo, cuando fue una persona que no dijo una verdad ni aunque se equivocara? Es un complejo absurdo que tenemos que romper de una vez por todas, porque si no somos capaces de señalar a estas personas y decir que lo que están diciendo es totalmente falso, no seremos capaces de vivir en una sociedad sin complejos y orgullosa de su historia. Porque la historia de España es una de las más importantes. Y sobre todo, que la población y la sociedad sepan de una vez por todas la verdad y, a partir de ahí, que decidan lo que quieran».

Tiene su libro una presencia augusta, adornado como está con las obras de Augusto Ferrer-Dalmau y otras pinturas e imágenes, y bajo ella traslada un mensaje paradójico: que pese a la cantidad de traidores que han dejado España hecha unos zorros y pese a esta extendida sensación de abatimiento e indefensión, «tan solo hemos hecho un alto en el camino de la historia para poder llegar a lo más alto». O sea, que se trata de tomar nota y de tener muy presente aquello que el canciller Bismarck dijo, sabe Dios si como elogio o como vituperio, y que Rojo Pinilla recoge en su libro: «La nación más fuerte del mundo es sin duda España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo, volverán a ser la vanguardia del mundo».

Por sus páginas pasan, entre otros muchos, el conde don Julián –cuya traición «significó 800 años de reconquista para expulsar al invasor»–; Pau Claris –«el felón que entregó Cataluña en Bandeja a los franceses» y «abrió en canal todas las regiones de la Península, provocando una ola de levantamientos secesionistas que estuvo a punto de acabar no solo con el Imperio sino con la propia España» y favoreció la separación de Portugal–; Simón Bolívar –«un acomplejado social» al servicio de Inglaterra–; Sabino Arana –«padre del racismo vasco» y destructor de la convivencia por su «fanatismo redentor»; Luis Companys –«uno de los politicastros más siniestros de nuestra historia reciente», perpetrador de un «gobierno de terror» de trágicos resultados–; y Jordi Pujol, verdadero cerebro y promotor, según Rojo Pinilla, de la actual situación catalana, que «considera a los andaluces como una especie de subhombres que no son capaces de regir su destino» y que «por medio del acoso moral y social de las políticas nacionalistas utilizadas durante los últimos 40 años en Cataluña» logró «envenenar el alma y el corazón del charnego, convirtiendo a muchos de ellos en los tontos útiles del secesionismo más casposo». Y esto es solo una muestra.

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Los mayores traidores de España: del codicioso Lope de Aguirre al secesionista Pau Claris

Con ilustraciones de Augusto Ferrer-Dalmau, Jesús Ángel Rojo Pinilla publica un libro sobre la historia de algunos de los personajes más infames de la memoria de España.

Bajo la premisa de que «solo conociendo a los traidores del pasado podremos identificar a los enemigos del país», el abogado y periodista Jesús Ángel Rojo Pinilla publica el libro «Grandes traidores de la historia» (El Gran Capitán Ediciones). Un recorrido por la historia de los personajes más desleales –a su parecer– de la memoria española aderezado con una selección de pinturas de Augusto Ferrer-Dalmau. La propia portada está pintada en exclusiva por el artista catalán, que refleja la reunión entre Felipe I de Castilla y Fernando «El Católico» en Villafáfila (Zamora), donde el monarca aragonés tuvo que ceder el gobierno de Castilla al marido de Juana «La Loca».

El libro señala varios casos de «traidores» que han sido venerados y dan nombre a muchas calles.

Un buen ejemplo es Lluís Companys, que dio un golpe a la República en el año 34 y durante la Guerra Civil declaró la independencias de facto. Aparte de que presumía haber matado a más de 8.000 monjas y curas. Algo que los herederos de Companys, Esquerra Republicana, niegan hoy en día aún cuando lo aseguraba el propio político. Era una persona que quiso romper España varias veces y actuó de forma desleal y, sin embargo, tiene un campo de fútbol en Barcelona a su nombre, calles en Cataluña e incluso en Getafe. Una sociedad sana no puede permitirse esta desmemoria histórica y debe volcarse, en verdad, con los héroes de verdad.

De las traiciones que citas en el libro cuáles son las que causaron más daño a España.

Hay tres traiciones que cambiaron el devenir de España. La primera de ellas fue la de Don Julián, que significó abrir las puertas de la Hispania Visigoda a las hordas mahometanas, lo que estuvo a punto de causar la destrucción de España como concepto cultural. A los reinos cristianos que sobrevivieron a esta invasión les unió el empeño por expulsar al enemigo musulmán y unir las dinastías para regresar al estado anterior.

Otra traición clave fue la de Carlos IV, que unió nuestro destino al de un sátrapa sanguinario llamado Napoleón, lo que culminaría con el Golpe de Estado que Fernando VII dio contra su propio padre. A su vez, en las Abdicaciones de Bayona se entregó la Corona española a Napoleón. Aquello fue una traición sin precedentes, porque, además, Napoleón realizó un gran saqueo cultural y económico en España. Dejaron el país destruido y a las posesiones de ultramar a merced de la independencia.

Por su parte, Pau Claris entregó Cataluña en bandeja a los franceses, lo que supuso la ruptura de la unidad ibérica y el derrumbe del Imperio español en la Guerra de los 30 años. El levantamiento de Cataluña fue el primero de una serie de intentos de secesión a lo largo del Imperio español. Afortunadamente, se pudo expulsar a los franceses de Cataluña, que gracias a Claris había pasado a manos del Reino de Francia.

¿Encuentras símiles entre lo que ha ocurrido en Cataluña hoy y la «traición» de Claris?

Se repite la misma historia en Cataluña cada cierto tiempo. La historia ha demostrado que nunca se puede uno fiar de la oligarquía catalana. En la Guerra de los 30 años, Richelieu aprovechó la crisis interna para atacar a España con la ayuda de Pau Claris. El paralelismo con lo que está pasando hoy en día es que la oligarquía catalana cada cierto tiempo se vuelve loca y busca la independencia sin importarle los intereses de la región de Cataluña. Entonces se perdió el Rosellón y la Cerdaña y el reinado de Francia dejó la ruina económica. Hoy en día, los nacionalistas han dejado Cataluña también arruinada, con cientos de empresas saliendo. Ellos solo buscan sus intereses espurios, sus privilegios sobre el resto. Quieren gobernar sobre Cataluña e influir en el resto del país, pero no quieren que el resto del país influya allí. El egoísmo en estado puro.

¿Qué representa la portada del libro?

La portada la ha pintado Ferrer Dalmau, el mejor pintor de España, que ha representado lo que yo llamo «la traición de Villafáfila», cuando los nobles castellanos que habían visto recortado su poder con los Reyes Católicos se alinearon con Felipe El Hermoso, que era un maltratador psicológico y mental de Juana, para dar de lado a Fernando el Católico. En Villafáfila se vio obligado a entregar el gobierno a Felipe I, que de no haber muerto un mes después hubiera provocado una involución en España. Las mercedes que prometió habrían regresado el país al estado feudal.

En el libro usted califica que Bartolomé de las Casas era «un charlatán paranoico». ¿Considera que sus intenciones eran buenas cuando denunció el maltrato de los indios a manos de los conquistadores?

Bartolomé acusó a España de haber cometido un genocidio como ningún otro en la historia. Era una persona que lo hacía todo por su ego y su vanidad. En aquella época se creía casi un Moises. Llegó a advertir que si no se le escuchaba España iba a desaparecer. Buscaba con sus textos ser determinante a la hora de gobernar, por eso exageró y creó una mentira que usaron los enemigos de España para confeccionar la conocida Leyenda Negra. A los conquistadores los pintaba en sus textos como los seres más oscuros del planeta, mientras que a los indígenas los presenta como ovejas mansas. Hizo de la particularidad una generalidad.

Recientemente se ha estrenado otra película inspirada en Lope de Aguirre, identificado por usted en el libro como un traidor, ¿por qué hay tantas películas sobre él y tan pocas de Pizarro o Cortés? ¿Son más atractivos los traidores?

Un traidor no es más atractivo, pero una parte del cine español está en esa campaña de denostar la historia de España. Para ellos nuestra historia fue un desastre que hay que olvidar, por lo que constantemente lanzan mensajes negativos a la sociedad. A la leyenda negra de los extranjeros, asumida por los españoles, se sumó el movimiento regeneracionista, a partir de 1898, que culpó del desastre en Cuba y Filipinas a nuestro pasado en vez de buscar las causas en ellos mismos. Nuestra historia en la escuela se estudia a través de estas visiones negativas, cuando no directamente en el odio a España. El cine acomplejado se limita a seguir esta misma línea. Presentan la historia como una sucesión de totalitarios y traidores que no son capaces de alcanzar sus objetivos.

Sabino Arana es otro de esos personajes con calles por España. Recuerda usted en su libro que él renegó de parte de su ideología al final de su vida.

Sabino Arana es el padre del «racismo vasco». Generó una ideología de odio inventándose una historia y reclamando un idioma que ni siquiera él hablaba. Comparaba a los españoles con los burros y los simios, de lo que decía que la teoría de Darwin se demostraba en que los españoles se habían quedado en la mitad de la teoría de la evolución. Es verdad que con el tiempo rectificó de su racismo y de su xenofobia. Al final dijo que por el bien de Euskadi debería este territorio seguir siendo español, porque era mejor para todos. Lo que hoy es lamentable es que en el País Vasco haya premios, estatuas y calles a nombre de un racista.

Fuente:  CÉSAR CERVERA  CÉSAR CERVERA   @C_Cervera_M

http://www.abc.es/historia/abci-mayores-traidores-espana-codicioso-lope-aguirre-secesionista-claris-201712270148_noticia.html

 

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Jesús Ángel Rojo: “Están intentando desde los medios y las aulas que los españoles sientan vergüenza de su pasado”

“Sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”

Periodista Digital / Entrevista: Luis Balcarce, 12 de diciembre de 2017 a las 10:33

 

‘Grandes traidores a España’ (El Gran Capitán, 2017) es el nuevo libro del historiador y periodista donde descubre al ciudadano de a pie, que solo gracias a la perfidia de estos siniestros personajes al servicio de países enemigos, el Imperio español dejó de ser a principios del siglo XIX el mayor vínculo territorial, cultural, lingüístico, económico y político del momento.

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”, es el santo y seña del ensayo histórico con el que Jesús Á. Rojo evidencia las mentiras de personajes como Bartolomé de las Casas -quien forjó la Leyenda Negra antiespañola-, Pau Claris -que entregó el Principado de Cataluña a Francia-, Simón Bolívar  -que abrió las puertas de Hispanoamérica a los espurios intereses británicos- o Napoleón.

El autor también subraya la ejemplaridad y valentía de la nación española, advirtiendo que “tan solo hemos hecho un descanso en el camino de la historia para poder llegar a lo más alto”. Pero para ello, nuestra sociedad debe detestar a los pérfidos que han pretendido destruirnos como pueblo y no homenajearlos dando nombres a calles o plazas.

No podía faltar en este libro la unión de la pluma de Jesús Á. Rojo con el pincel del mejor pintor de batallas del mundo: Augusto Ferrer-Dalmau. El artista ha realizó un cuadro en exclusiva para la  portada de ‘Grandes traidores a España’ titulado la traición de Villafáfila. Ferrer-Dalmau, ha contribuido con más de treinta pinturas a la ilustración de  Grandes traidores a España, además de protagonizar el prólogo de la obra.

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“Puigdemont y su cuadrilla me han ‘obligado’ a ampliar el libro de ‘Grandes traidores a España’”

Jesús Ángel Rojo (Madrid, 1974) ha presentado ‘Grandes traidores a España’ un libro que completa una exitosa trilogía que comenzó con ‘Cuando éramos invencibles’ y continuó con ‘Los invencibles de América’. Ahora, busca desenmascarar a quienes “quisieron destruir España pero son homenajeados y estudiados en las escuelas como si fueran grandes héroes”. El autor asegura que el nacionalismo catalán ya tenía un apartado en el libro antes de los últimos acontecimientos, pero que la reciente actualidad le obligó a retomar el trabajo para incluir como último ‘traidor’ a “Puigdemont y su cuadrilla del tres por ciento”.

Resúmanos qué podemos encontrar en ‘Grandes traidores a España’…

El libro pretende descubrir al lector que desgraciadamente en España los felones que quisieron destruirla son homenajeados y estudiados en las escuelas como si fueran grandes héroes. Hay una corriente que quiere blanquear y ensalzar la imagen de los que intentaron destruir nuestra patria, muchos de ellos reconocidos en calles y estatuas, mientras se oculta a nuestros héroes. Y debemos saber quién fue quién en la historia, porque quien conoce su historia es más libre y más difícil de manipular.

Habla en pasado al decir “intentaron”, ¿ya no lo intenta nadie?

Ahora más que nunca, recientemente se ha intentado dar un golpe de estado que no pretendía separar Cataluña de España sino destruir la nación española porque una vez que se hubiera segregado hubieran pedido la independencia como fichas de dominó otras Comunidades. Parar a los totalitarios es cuestión de supervivencia. O acabamos con ellos o ellos acabarán como nosotros.

¿Hay menciones al desafío soberanista catalán en su libro?

El último capítulo trata de ello y pone la guinda al penúltimo capítulo, donde sale Jordi Pujol, que es el verdadero padre del proceso, porque gracias a él las escuelas son centros de adoctrinamiento y los medios son centros de apología del odio. Y gracias a él cualquiera que rechazara el nacionalismo era considerado un enemigo de Cataluña. Todo esto también es consecuencia de la dejación de funciones de los Gobiernos de España en los últimos 40 años porque el Estado se ha retirado de Cataluña sin ofrecer resistencia dejando a los ciudadanos al poder de la ideología más casposa que es el nacionalismo.

Habrá quien le diga que el españolismo también es nacionalismo…

Hay una gran diferencia. El nacionalista es el que odia lo que hay alrededor y se cree superior mientras el patriotismo español defiende lo suyo sin defenestrar al contrario. Si ves las manifestaciones en Cataluña, los que defienden la unidad son manifestaciones lúdico-festivas, y las nacionalistas están provocadas por el odio al contrario, porque pretenden dominar al contrario con la intolerancia y la manipulación de la historia.

¿Tenía avanzado ya el libro antes de que explotara el ‘procés’?

Tenía el libro terminado, pero como el tema tenía tanta importancia, el último gran traidor, Puigdemont, y su cuadrilla del tres por ciento, me han ‘obligado’ a ampliarlo.

Comenta usted en el libro que muchos de nuestros traidores tienen estatuas en nuestras plazas…

Sí, si uno se da un paseo por Madrid veremos cómo hay placas que hacen homenajes a Bartolomé de las Casas, que acusó a los españoles de haber cometido el mayor genocidio de la historia por encima del nazi o veremos homenajes a personajes como Simón Bolívar que quiso exterminar a todos los españoles. También de San Martín, un agente al servicio de la Pérfida Albión que no sólo traicionó a España sino a los Hispanoamericanos. También podemos ver calles, como una en Getafe a Companys, que fue un asesino en serie, que mató a todos los religiosos que se encontraban en la Cataluña del año 36 y además presumía de ello, y lo más curioso es que ha habido movimientos separatistas que propusieron al Papa la beatificación de Companys. Estamos acostumbrados a blanquear a los traidores. Nos está pasando en las escuelas del País Vasco con la ETA, banda que mató a cientos de españoles y ahora parecen hermanitas de la caridad.

Ahora que el Ayuntamiento de Madrid plantea cambiar algunos nombres, podría plantearse también este asunto para variar otros…

Sí, sería una buena oportunidad para enmendar el error y dejar de reconocer a nuestros traidores porque en Madrid hay muchos ejemplos.

Con todos los ejemplos de su libro, ¿podría hacerse una ‘ruta de los traidores’ por Madrid con su libro bajo el brazo?

Sí, de hecho hemos realizado un documental por Madrid, en el que vamos a la estatua del Ángel Caído, vamos a la Iglesia de Nuestra Señora de Atocha, donde está enterrado Bartolomé de las Casas, al Parque del Oeste donde hay estatuas a Bolívar o Hidalgo, al callejón de la Almudena donde fue asesinado el secretario Escobar, y también a la calle Marqués de Cubas donde fue asesinado el general Prim por orden del general Serrano, terminando en la Puerta de Alcalá, donde empieza la calle Serrano, que traicionó a Isabel II, al general Prim -todos los indicios apuntan a Serrano en su asesinato- y al que se ponía por delante con tal de alcanzar el poder.

Por qué cree entonces que son homenajeados esos personajes, por falta de rigor de los políticos?

En España, después de la pérdida de colonias en 1898 se produce un movimiento regeneracionista que se busca las culpas que nos han llevado al desastre y se buscan las causas en el pasado. A lo largo del S.XX ese pensamiento coge dos vertientes fuertes. Por un lado los nacionalistas y por otro la ultraizquierda. Con el paso de los años se añade parte de la derecha que considera que nuestro pasado es triste y oscuro y hay que olvidar. Y con eso nos traicionamos, traicionamos a nuestros ancestros, y el ciudadano llega a desconocer quién es. Y cuando uno transmite que hemos sido dominados por el oscurantismo religioso el ciudadano no se siente orgulloso. Y para ocultar eso hay que ocultar a grandes héroes y ensalzar a los felones. Por eso esa contradicción que no ocurre en otros países.

Comprendo que se oculte a los héroes pero resulta extraño que los considerados ‘traidores’ sean reconocidos. Tendrán también algún mérito…

Para determinadas ideologías es importante ensalzar a los traidores porque tienen el mismo objetivo que ellos, destruir nuestra nación. Necesitan mediáticamente o educativamente meter ese pensamiento. Por ejemplo, en las escuelas catalanas se estudia a Pau Claris como un héroe que luchó contra Castilla cuando entregó el Principado de Cataluña a los franceses y por su felonía España perdió su supremacía a nivel mundial.

Bartolomé de las Casas, que acusó falsamente a los españoles de cometer el mayor genocidio, es considerado el apóstol de las Indias difamando a España en su momento histórico más importante. ¿Por qué ensalzarlo y no el descubrimiento y evangelización de América por los españoles?

Pero los nombres de las plazas y las calles de Madrid no han sido instaurados por nacionalistas… ¿Cree entonces que la ‘izquierda’ quiere destruir España?

No es cuestión de izquierdas o de derechas, es cuestión de conceptos. Las ideologías nos tienen enfrentados sin llegar a ningún objetivo. La estatua de Simón Bolívar se puso en la época de Franco. La estatua de Pau Claris es de 1909. Multitud de homenajes no son de la época actual. Es un concepto desde 1898 que nace de pensadores que pueden o no ser de izquierdas. Son Ortega y Gasset, Azaña, Joaquín Costa…que buscan la culpa de lo que está sucediendo en nuestro legado, regeneracionismo que luego será utilizado por nacionalistas.

Si Franco levantara la cabeza, ¿se enfadaría con usted por acusarle de ensalzar a un gran traidor a España?

Yo los libros los escribo para que la gente tenga la información suficiente y sea libre, no para tener el beneplácito de ningún político del presente y del pasado. No sé cuál fue su intención ni la del alcalde de Madrid, pero ponerse se puso.

Hay muchas menciones a traidores relacionados con la conquista de América, pero año tras año esa colonización es más repudiada tanto en América como en España. ¿A qué cree que se debe?

En el descubrimiento de América, el  hecho más importante de nuestra historia, ya ha sido mancillado por falsas acusaciones de un dominico como Bartolomé de las Casas que falsificó la historia, y provocó la mayor historia de desprestigio que sufrió un país. Las difamaciones fueron utilizadas por los libertadores. España nos roba, España nos esclaviza, España nos tortura… Eso mismo utilizaron los libertadores contra España. Las campañas siempre han tenido un fin y el fin es justificar las traiciones.

¿Pero, por qué ese sentimiento se ha reavivado en los últimos años suspendiendo el Columbus Day en ciudades de Estados Unidos o con políticos españoles promoviendo campañas en twitter como el ‘nada que celebrar’?

En la actualidad hay una lucha entra la civilización hispana y la anglosajona. Estados Unidos el más poderosos del mundo va a estar en 50 años colonizado por hispanos. Y las Universidades pretenden mantener el dominio de la civilización anglosajona sobre la hispana, quieren que los hispanos tengan un rechazo brutal a su historia. Si tienes un rechazo brutal a tu pasado no te vas a sentir identificado y te vas a adoptar. Por otro lado está el totalitario comunista, que quiere denostar el pasado para crear un nuevo mundo. Todo el pasado es malo y lo bueno es el futuro, crear un nuevo mundo. Y el enemigo común en Hispanoamérica son sus raíces. Para que la gente piense que no tenemos medicinas ni qué comer se intenta culpar al pasado español. Desgraciadamente ningún político al otro lado del Atlántico ni en España hace nada para combatirlo. Y en España pasa más o menos lo mismo…

¿Cómo se puede llegar a que alguien sea asesinado en su país por llevar unos tirantes con los colores de su bandera?

Siempre se ha dicho que hay dos Españas y es mentira. Sólo hay una, que en su mayoría está compuesta por gente de buena fe que sólo quiere tener una vida tranquila y luego hay una serie de energúmenos que han nacido en España y quieren destruirla. Están provocando una violencia brutal porque es el único país del mundo en el que por llevar los colores nacionales te atacan y te matan o en el que algunas de sus escuelas no se puede estudiar su idioma oficial. Son culpables los que lo hacen y los que no reaccionan con contundencia para evitarlo.

¿Cómo se reacciona con contundencia?

Aplicando la ley tanto para unos como para otros. Cuando hay un asesinato como el de Víctor Laínez, que salgan todos los partidos políticos a condenarlo. Si saliera un personaje asesinado por llevar una estelada lo veríamos en todos los medios día y noche en vez de estar ocultado.

¿Todavía no nos hemos recuperado de la guerra civil?

Sí nos hemos recuperado, lo que pasa es que hay unos que quieren volver a que haya otra.

¿Quiénes?

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

¿Usted se ha sentido amenazado en alguna ocasión por sus libros?

Sí, por ‘Los invencibles de América’ recibí amenazas de muerte de los indigenistas mexicanos. Pero siempre pasa lo mismo, los resentidos sociales no quieren saber nunca la verdad porque la única verdad es su sentimiento totalitario

Hágame una selección de los grandes traidores históricos a España.

Hay tres momentos muy importantes. Don Julián y los witizanos, cuando abren las puertas de España a las hordas de Mahoma. Cuidado, que la gente confunde Al Andalus con lo que era España, porque Al Andalus es un concepto diferente y aquí estamos hablando de España. Y España estuvo a punto de desaparecer el concepto jurídico y religioso, por eso los reyes de la reconquista tenían que recuperar el territorio perdido.

Pau Claris, cuando en la guerra de los 30 años se entrega a los franceses como un vulgar cipayo provocando la ruptura de la unión ibérica, porque a continuación Portugal con la ayuda de Reino Unido proclamó su independencia, Andalucía estuvo a punto…

Y luego, con Carlos IV, Fernando VII y Napoleón. Carlos IV es uno de los grandes culpables de que el imperio español se diluyera como un azucarillo al poner España en manos de Napoleón, que desangró España. Como consecuencia de ello llegó Fernando VII cuyas políticas terminaron de llevarnos al desastre.

Más recientes, los 40 años de adoctrinamiento con Jordi Pujol y el golpe de Estado de Puigdemont y su cuadrilla y la actuación tibia de los Gobiernos de España, porque en otros tiempos nos enfrentábamos a Napoleón, el hombre más poderoso del mundo, ahora  a una pandilla de políticos corruptos.

Pero tiene que repartir las medallas de oro, plata y bronce…

El oro para don Julián y los witizanos, la plata para Bartolomé de las Casas, y el bronce compartido por Simón Bolívar y San Martín.

¿Qué personajes de la historia reciente cree que también saldrían en la foto?

Sabino Arana, padre del racismo vasco, el PNV partido traidor por naturaleza, Bernardino Tomás, que proclamó la independencia de Asturias y León, Companys, Antonete, quien quiso que Cartagena se anexionara a Estados Unidos…

Cuéntenos los detalles de la pintura exclusiva de Pérez-Dalmau en la portada de su libro…

Es íntimo amigo mío y el mejor pintor de batallas del mundo y seguramente la historia le compare con Goya o Velázquez. Siempre ha colaborado conmigo pero en esta ocasión quería hacer una portada exclusiva con ‘La traición de Villafáfila’, que representa cuando Fernando el Católico, abandonado por los nobles castellanos, tiene que abandonar el reino de Castilla y dejarlo en manos de Felipe el Hermoso. Si no hubiera muerto a los dos meses hubiera sido una involución porque la hubiera troceado dando mercedes a los nobles flamencos. Es la primera vez que pinta a un Rey y es la primera vez que pinta en exclusiva para un libro. En el interior hay 30 obras más suyas.

Tras el éxito de sus dos primeras obras y la publicación de la tercera, ¿trabaja ya en una cuarta?

Con la tercera hemos sacado en 10 días la segunda edición. Hemos homenajeado a los héroes y a los conquistadores y con la esta última hemos descubierto a los traidores. Ahora toca estudiar distintas opciones que me han propuesto, pero no hay nada decidido.

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Jesús A. Rojo Pinilla: «Se denosta la conquista de América porque la hizo España»

«Afirmar que se cometió un genocidio y que le robamos todo el oro es de ignorantes e idiotas», apunta el escritor de ‘Los invencibles de América’, que se presenta hoy martes en la Casa Pemán.

Licenciado en Derecho, conferenciante, politólogo y experto en comunicación e imagen, Jesús Ángel Rojo Pinilla (Madrid, 1974) presume de otra pasión, su amor por Hispanoamérica. Para aquellos que denostan este concepto, y también para orgullo de quienes comparten su visión de la Hispanidad, ha escrito ‘Los invencibles de América’, un «homenaje y reivindicación del Descubrimiento de América». Lo presenta este martes en la Casa Pemán (20 horas), en una nueva cita de los ‘Encuentros en la Casa Pemán’ que organiza la Fundación Cajasol y LA VOZ.

–¿Por qué cree que era necesario este libro, ‘Los invencibles de América’, ahora que hay tantas voces que denostan el papel de España?

–Tanto la historiografía mundial, de España e Hispanoamérica, la han distorsionado. Yo creo que el descubrimiento de América, conquista y pacificación fue algo que, con sus luces y sus sombras, al final resultó un proceso único y como tal hay que hacerle justicia. En definitiva, lo que se está denostando no es que ese proceso haya sido bueno o malo, sino que lo hicieran españoles, y lógicamente no podemos permitir a estas alturas de que se venda esa leyenda negra que se creó hace 500 años. España está en su legítimo derecho de reivindicar las gestas de sus héroes y sobre todo, reivindicar que ha sido la nación que ha realizado la mayor unión de culturas y razas de la historia de la humanidad.

–Dice que fue un proceso de luces y sombras, ¿qué imperó?

–Imperan las luces en el proceso histórico, totalmente. Durante 300 años que España estuvo en Latinoamérica la convierte en la zona más rica del mundo. España lleva su civilización, crea las primeras escuelas en 1525, las primeras universidades, edita los primeros libros, incluso los religiosos traducen al español las primeras lenguas autóctonas y gracias a ello se integran. Se crean muchísimas ciudades en 100 años, el mestizaje de Hispanoamérica es increíble, tenemos costumbres y formas parecidas. Como decía un gran explorador, para conocer de verdad a España hay que conocer profundamente a Hispanoamérica y entonces entenderemos la obra que realizamos.

–¿Pero esa obra fue consciente? El continente se descubrió de forma casual…

–Isabel la Católica cuando realiza la empresa del descubrimiento de Colón tenía un fin, que era conquistar almas para la fe católica. Lo cierto es que los españoles tenían una forma de concebir al extraño de una manera diferente a otros países, como los anglosajones. Por ejemplo, los matrimonios mixtos fueron rápidamente aprobados, y los protestantes lo veían como una aberración. Cuando llegan los peregrinos anglosajones al norte tenían una versión cristiana fundamentada en la supremacía del hombre blanco. De hecho, en EEUU todavía existen conflictos raciales precisamente por eso, es una estructura histórica. Hay grupos como el Ku Klux Klan que habla de la supremacía del hombre blanco y hay políticos que, actualmente, hablan de la supremacía del hombre blanco. Esos problemas raciales no suceden en latinoamerica porque se vive con naturalidad. Es cierto que Colón descubre América de una forma casual, porque iba buscando la ruta de las especias, pero a partir de entonces la idea fue clara, llevar lo mejor de España a Hispanoamérica y en conclusión crear un nuevo mundo al que se tuviera en cuenta al indígena, al negro, el mulato, el blanco y el mestizo. Algo muy diferente que ninguna otra nación lo ha realizado.

–Vuelva a lo de las sombras, la evangelización no fue tan idílica como apunta, ¿no?

–Donde hay seres humanos hay personas nefastas. La corona tenía representación allí, pero había mucho advenedizo que se aprovechó de la situación. Por ejemplo, Pedrarias Dávila fue gobernador de la llamada Castilla de Oro y cambió la política de Núñez de Balboa por una política de saqueo y maltrato. Hay que condenarlo, pero no quiero decir que todo el mundo fuese así. Donde hay ser humano surgen los peores vicios que se puede tener.

«Cuando los países latinos se independizaron sufrieron una involución económica brutal»

–¿No entiende que 300 años de dominación fueron demasiados?

–No fueron demasiados años. Si España no hubiera existido hace 500 años, México, Cuba, Nicaragua, Guatemala, Colombia, Argentina, Venezuela no existirían hoy. Durante la presencia española, Hispanoamérica vivió el proceso de paz más largo de su historia. Antes de llegar los españoles, los indígenas no vivían en un paraíso terrenal, vivían en una guerra constante y además con unas prácticas deleznables como el canibalismo y los sacrificios humanos. Cuando se independizaron sufrieron un proceso de involución económica brutal. Nos han vendido el falso mito de que en Hispanoamérica se vive mal por la presencia española, que no colonización. Los españoles dejaron un legado artístico brutal, se crearon escuelas, universidades… No eran colonias, sino vineirratos, eran súbditos con los mismos derechos y obligaciones.

–¿Qué diría a quienes tratan de desprestigiar lo que llama la «obra» española?

–Hay personajes y movimientos sociales que se relacionan con el populismo y el extremismo radical que se empeñan en destruir la identidad de España como nación, destruyendo su historia y su cultura, denigrándola. Estos personajes basan sus críticas en tres puntos, que se pueden desmontar en tres minutos. Me explico, lo primero que es mentira es que España cometió un genocidio. Confunden intencionadamente lo que fue un choque microbiano entre europeos y americanos con un genocidio. El 99% de las muertes fue por enfermedades. Es un insulto a la inteligencia y a los pueblos que sí han sufrido un genocidio. Lo segundo que nos cuentan es que el mestizaje se produjo por medio de la violación. Yo no he visto que un violación de los apellidos a sus hijos y forme una familia con la mujer a la que ha violado. Y el tercer mito es que España robó todo el oro y dejó sin futuro a los hispanoamericanos. El único oro que llegó a España eran los impuestos, el quinto real. En un solo año México es capaz de extraer más oro y más plata que España durante 300 años en Hispanoamérica. Pero claro, tienen que echar la culpa a su fracaso como naciones a un enemigo externo. A todo esto dan los nuevos movimientos que utilizan el odio y la ignorancia para alcanzar el poder que, generalmente, como ocurre en Venezuela o Cuba, supone un desastre para la población. Afirmar esas cosas es de idiotas e ignorantes.

«Yo celebro el Día de la Hispanidad, estamos hablando de razas, seres unidos de una forma espiritual»

-Esta es una obra de grandes nombres. De todos los que participaron en la conquista y evangelización de Hispanoamérica, ¿a cuáles destacaría?

Colón, por supuesto, el descubridor. Núñez de Balboa, que descubre el océano Pacífico, y a otros dos personajes, estereotipos del conquistador: Hernán Cortés, que conquista el imperio Azteca liderando una rebelión indígena. Y Pizarro, que le pasó algo parecido y su hazaña es incluso mayor que la de Colón porque lo intentó en más ocasiones y fue el que más territorios incorporó a la corona. Cuando entró en Cuzco fue aclamado como rey liberador. En definitiva, cabe destacar que simplemente el terminar con los sacrificios humanos y el canibalismo fue muy importante para la historia de la humanidad.

–¿Recuperaría el Día de la Hispanidad, en vez de la Fiesta Nacional?

–Yo celebro el día de la fiesta nacional, pero es el día de la Hispanidad, estamos hablando de razas, de seres humanos que están unidos de una forma espiritual, une a gente también de África y Asia. Hablaba Vasconcelos de una raza cósmica; cuando ahora se habla tanto de la multiculturalidad, España ya lo hacía hace 500 años.

 

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Cuando nos conducen grandes líderes, los españoles somos capaces de conquistar el mundo

El periodista y escritor madrileño Jesús Ángel Rojo Pinilla participó ayer en los ‘Encuentros de la Casa Pemán’, ciclo organizado por la Fundación Cajasol y LA VOZ.

ROCÍO VÁZQUEZ Cádiz Cádiz Provincia , Cádiz

Estuvo en Cádiz para desgranar los detalles de su libro‘Los invencibles de América’ pero, sobre todo, para transmitir su convencimiento de que la conquista y presencia española en el Nuevo Continente es la «mayor gesta» de la historia de la humanidad. Rojo Pinilla, que en la presentación estuvo acompañado por el director de LA VOZ, Ignacio Moreno Bustamante, recalcó en varias ocasiones que, pese a la «leyenda negra» que rodea a estos acontecimientos históricos, los españoles deben «sentirse orgullosos» por un pasado que, a pesar de haber ocurrido hace 500 años, está de absoluta actualidad.

Por la fecha que recién acaba de pasar, el 12 de octubre, por las consideraciones de algunos dirigentes políticos -aludió al propio alcalde de Cádiz-, pero también por la necesidad de conocer un pretérito glorioso para mirar con mayor esperanza el futuro. El historiador apuntó también al hecho de estar en Cádiz, «una ciudad heroica, que en 1625 derrotó a un flota inglesa y provocó una hecatombe para los británicos, de la que partieron además varias expediciones a América, que después sería la madre del Constitucionalismo…».

«El 12 de octubre es el hecho más importante de la historia de la Humanidad después del nacimiento de Jesucristo»

Pero ayer era el día para recordar, según Rojo Pinilla, «el hecho más importante de la historia de la humanidad después del nacimiento de Jesucristo». El autor de ‘Los invencibles de América’ argumentó que si la conquista de América la hubieran realizado otros estados como Francia o Inglaterra «no se habría creado esa leyenda negra» que la rodea. Una leyenda creada por los enemigos de los españoles en un ejercicio de propaganda y desprestigio.

Esa campaña, sin embargo, ha llegado hasta nuestros días. «Nos han dicho que no hay nada que celebrar, que aquello fue una masacre. Pero lo tenemos que celebrar no sólo los españoles, sino 500 millones de personas. Es la fiesta de la Hispanidad, que alcanza también a África y Asia. Los hispanos nacemos, vivimos y morimos de una manera diferente. Como decía Vasconcelos, somos una raza cósmica, tenemos una unión espiritual.

«La cultura hispánica es la más importante que existe en el mundo» pero pervive una clara intencionalidad, según el experto, de «destruir el concepto de los españoles y a la vez destruir la visión de los pueblos hermanos para instaurar elementos autoritarios como lo han hecho gobiernos hispanoamericanos», en alusión a Venezuela o Cuba.

Como ya había explicado en una entrevista previa en LA VOZ, Jesús Ángel Rojo Pinilla desmontó ante el público de la Casa Pemán las débiles bases en la que se sustenta esa leyenda negra. «Repiten la palabra genocidio, que le robamos todo el oro y que hicimos el mestizaje por medio de violaciones, pero todo es falso», destacó el escritor.

El historiador relató que llaman genocidio a lo que fue un choque microbiano, describió la belleza de ciudades como San Miguel el Grande o Guanajato, apuntó que hoy día México es el mayor productor de plata del mundo y contó historias de amor entre españoles e indígenas que nada tenían que ver con maltrato a la mujer local.

«España descubrió un nuevo continente y llevó lo mejor que tenía, creó un nuevo mundo en el que tener en cuenta al indígena y al mestizo, al contrario que otros estados», recordó Rojo Pinilla, que puso como ejemplo las órdenes de Isabel La Católica o leyes como las de Burgos de 1512, base del derecho internacional público, y 1542.

«Hay que derribar los falsos mitos que acompañan a la gesta española perpetuados por el sistema educativo español»

En ese ejercicio de derribar los falsos mitos que acompañan a la gesta española, «perpetuados» por el sistema educativo español como después se apuntaría en la ronda de preguntas de los asistentes, Rojo Pinilla presentó al público la verdad de lo que hoy es un conocido reclamo turístico, el Chichén Itza, «un templo del horror». «Nos han contado la historia de que los indígenas vivían en el paraíso terrenal, pero es mentira. Los españoles se encontraron numerosas tribus enfrentadas, que practicaban sacrificios y el canibalismo. Que acabara todo eso es digno de celebrar», insistió el historiador.

Los protagonistas de ‘Los invencibles de América’ son los autores de esa gesta. Los que en 50 años crearon un continente, desde la Patagonia hasta las grandes llanuras de EEUU. Y Rojo Pinilla quiso destacar a algunos de ellos. Reivindicar la figura de Hernán Cortés, el personaje más importante de la historia de México, gran diplomático y estratega militar, líder de la gloriosa Batalla de Otumba.

Fue en ese relato donde Rojo Pinilla repitió de nuevo: «No sólo tenemos que estar orgullosos del 12 de octubre, sino también reivindicar, con legítimo derecho, la gestas que realizaron nuestros conquistadores. Cuando nos conducen personas excepcionales, los españoles somos capaces de conquistar el mundo».

En su repaso, el autor habló también de Núñez de Balboa, un personaje «extraordinario», compañero de aventuras del bachiller Enciso, víctima de sus intrigas, pero gran explorador y conquistador. También protagonista de «la primera gran historia de amor entre dos razas, mucho antes que la de Pocahontas que nos quieren vender los británicos», apuntó Rojo Pinilla.

En este sentido, el escritor volvió a hacer un guiño a las ‘medallas’ que otros países se cuelgan, mientras se denostan en España y por los españoles. «Los británicos estudian que el primero en dar la vuelta al mundo fue Sir Drake, cuando fue el español Juan Sebastián Elcano», subrayó.

Continuó contando la historia de Núñez de Balboa, al que el cacique Careta le ofreció su hija, la princesa Anayansi, y el conquistador se enamoró locamente de ella. Por eso «el buen trato» que el descubridor del océano Pacífico siempre dispensó a los indígenas, política que aniquilaría Pedrerías Ávila después.

«En la Universidad están los verdaderos artífices de la leyenda negra española».

La lección de historia de ayer en la Casa Pemán también sacó a la luz a Francisco Pizarro. «Lo han tratado como genocida. Pero su hazaña es incluso mayor que la de Cristóbal Colón, ya que hizo varios intentos. Entró en Cuzco como liberador y supo integrar a la aristocracia inca en la corona española. Sin apenas saber ni leer ni escribir, construyó ciudades y legisló en unas situaciones muy complicadas», esbozó Rojo Pinilla, al que le congratula que ahora en Perú se esté recuperando la figura del ‘padre’ de la nación.

Tras hablar también del gran conquistador de Chile, Pedro de Valdivia, el autor de ‘Los invencibles de América’ dejó paso a las preguntas de los asistentes. Una de ellas, más que una cuestión fue una reflexión: «En la Universidad están los verdaderos artífices de la leyenda negra española».

 

A los niños se les enseña la Leyenda Negra

Jesús Ángel Rojo, esta semana durante su visita a Sevilla. / Pepo Herrera

‘Cuando éramos invencibles’ compendia las victorias militares españolas. ‘Los invencibles de América’ es la reivindicación sin complejos del Descubrimiento. El autor recuerda en Sevilla cuál es su misión: devolver al español el orgullo de serlo.

Títulos en letras doradas, una impecable edición, bellamente ilustrados con pinturas de Augusto Ferrer-Dalmau, guardas cuidadas… La solemnidad lo impregna todo en Cuando éramos invencibles y en Los invencibles de América, dos libros de la editorial El Gran Capitán donde el autor, Jesús Ángel Rojo Pinilla, sostiene sin sonrojo la tesis de la grandeza de España, y a los hechos se remite.

—Da la sensación de que ahora lo que toca es insultar a España y su huella en el pasado de otros pueblos. Me gustaría saber qué le parece esta imperante corriente de opinión según la cual fuimos unos genocidas.

—Lo primero que hay que decir es que nunca existió un genocidio en América por parte de los españoles sino todo lo contrario, se realizaron leyes para proteger a los indígenas y se produjo la mayor unión de razas y culturas de la historia.

Esta corriente, encabezada principalmente por resentidos sociales, vinculados con el indigenismo radical y el populismo de nuevo cuño, tiene dos objetivos principales: primero, destruir la historia y la cultura de la nación de la Madre de América y segundo, saben que destruyendo la identidad de España destruyen las bases donde se sustentan nuestros países hermanos. En definitiva, son conscientes de que destruyendo la identidad de España destruyen la de Hispanoamérica y de esta forma venden sus ideologías totalitarias que, por lo general, no llegan a buen puerto.

Imagino que conoce los deseos de ciertos sectores catalanistas de quitar el monumento a Colón en Barcelona y sustituirlo por alguna otra figura indígena americana.

–Un esperpento más de los señores de la CUP. Esta gente basa su pensamiento en el odio y la ignorancia. El odio a todo lo que se refiere a España y la ignorancia de su propia historia. Habría que explicarle que antes de llegar los españoles a América la mayoría de los pueblos indígenas practicaban el canibalismo y realizaban sacrificios humanos. Los ignorantes no saben que quieren homenajear a unas civilizaciones que comían carne humana y mataban a millones de personas para satisfacer a un dios de sangre.

Asigna usted a Hispanoamérica estatus de nación. ¿Efectivamente tuvo consciencia de ser tal cosa en algún momento de su existencia? ¿Alguna vez se se estuvo cerca de forjar esa nación única hispanoamericana?

–Durante más de 300 años se sembraron los pilares de una gran nación hispanoamericana. Por desgracia, los grandes enemigos de España a principios del siglo XIX (Inglaterra y Francia) supieron balcanizar, por medio de sus agentes, lo que en esos momentos se concebía como la Gran Comunidad Hispánica o, mejor dicho, la Gran Nación Hispano-Americana.

Empecemos por la definición de nación: una comunidad humana con ciertas características culturales comunes, a las que dota de un sentido ético-político.

A principios del siglo XIX en Hispanoamérica ya existía una cultura común, instituciones políticas y jurídicas que unían a diferentes pueblos y, por supuesto, dos elementos esenciales como es la lengua y sobre todo los lazos de sangre que unían a España y América. Después de dos siglos donde se rompieron los lazos políticos seguimos compartiendo lo más importante: la sangre por medio del mestizaje, la cultura y la lengua.

Su anterior libro, Cuando éramos invencibles, es todo un revulsivo contra el complejo de ser españoles. Quizá sea cierto eso que dicen de que los españoles nos avergonzamos terriblemente de serlo. ¿A qué atribuye ese sentimiento, ese complejo, caso de ser cierto? ¿Se debe a lo que nos han inculcado o es resultado de nuestra propia experiencia?

–El complejo de inferioridad viene principalmente de que desde pequeños nos enseñan los desastres nacionales y nos ocultan a los grandes héroes que formaron uno de los imperios más importantes de la historia universal. En estos momentos en las escuelas se les enseña a los niños la Leyenda Negra. Con estos antecedentes es muy difícil que la gente se sienta orgullosa de su país.

A todo esto hay que sumar las continuas agresiones que sufren los símbolos de todos los españoles sin que la justicia y el gobierno actúen. Ha llegado el momento en que la sociedad civil salga de su letargo y levante la voz ante tanta desidia que demuestran nuestras autoridades.

Valentía, gallardía, generosidad, fortaleza… son valores que aparecen en su nuevo libro, asociados a los personajes más eminentes de la conquista americana, y que se antojan en desuso en los tiempos actuales. ¿Cree que se han perdido definitivamente?

–Gracias a Dios, no. Pero sí están calando en nuestra sociedad los anti-valores que nos presentan determinadas televisiones y que se acentúan todavía más en nuestra clase política.

¿Qué opina de la situación política que se está viviendo en España, con líderes inconsistentes, partidos a la deriva, incapacidad para el acuerdo, tendencias separatistas?

–Por desgracia, en España no tenemos estadistas que gobiernen no sólo para esta generación sino para las venideras. En muchos casos son las personas más mediocres de nuestra sociedad quienes ocupan los más altos cargos políticos y esta circunstancia sólo tiene una consecuencia: la actual situación política española.