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«Puigdemont es solo un mediocre»

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El escritor Jesús Ángel Rojo Pinilla publica ‘Grandes traidores a España’, un repaso demoledor y preventivo a los muchos ‘judas’ que han intentado destruir el país a lo largo de su historia

Fuente: CÉSAR RUFINO /SEVILLA / El Correo de Andalucía
03 ENE 2018 / 19:20 H – ACTUALIZADO: 04 ENE 2018 / 10:12 H.
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Pau Claris, Luis Companys, Bartolomé de las Casas, Sabino Arana y otros personajes destacados en las guardas del libro.
El Gran Capitán Ediciones

«El libro surge de pasear por las plazas y las calles de nuestras ciudades y ver que, en ellas, las personas que han denostado la patria para destruirla reciben homenajes como si fueran auténticos héroes», explicaba ayer el escritor Jesús Á. Rojo Pinilla; «es una forma de reivindicar que aquellos que querían destruir nuestra nación, en cualquier otro país serio no serían homenajeados. Y de poner en alerta a la opinión pública de que eso nunca puede suceder por el bien de nuestra sociedad y por el bien de la historia». Fruto de sus inquietudes periodísticas y de su vocación como divulgador y estudioso de la historia, el madrileño acaba de publicar con la editorial Gran Capitán su ensayo Grandes traidores a España, una acometida patriótica donde se «desenmascara a los Judas que cambiaron para siempre nuestra historia» y se les reparte estopa con equitativa profusión. Una obra, en fin, que derrocha actualidad en plena crisis catalana, cuyo protagonista máximo, Carles Puigdemont, forma parte de los personajes de esta antología funesta. Sin embargo, que no se entusiasmen los secesionistas: «Puigdemont es solo un mediocre», advierte Rojo Pinilla. «Si realmente se hubiera actuado con toda la contundencia que la ley nos permite, Puigdemont nunca habría llegado al ranking de los grandes traidores; se habría quedado en lo que es: un político mediocre que nunca se habría visto en otra. Esa es la realidad. Bajo gobiernos más fuertes, este político provinciano no habría durado ni veinte segundos. En EEUU habría durado cinco segundos».

Aunque desde su punto de vista el principal de los grandes traidores a España fuese el «charlatán paranoico» de Bartolomé de las Casas, creador de las bases que hicieron posible la leyenda negra antiespañola, el autor del libro reconoce que a Carles Puigdemont habría que colocarlo ahora encabezando la lista aunque solo sea «por la cercanía». Y también «porque ha intentado no solo independizar Cataluña del resto de España, sino destruir nuestra nación; porque si hubiera conseguido la independencia habría sido casi como un juego de dominó: habrían ido cayendo todas las fichas, País Vasco, Galicia, seguramente Canarias… Desde el punto de vista histórico, es un personaje que no tendría esta relevancia. Yo creo que hemos tenido enemigos infinitamente más fuertes que Puigdemont, pero desgraciadamente la dejación de funciones de nuestros gobernantes lo ha convertido en un enemigo formidable». Y advierte: «Lo de Puigdemont no está parado; simplemente, ha sido un punto y aparte porque no se han tomado las medidas oportunas que la democracia nos permite».

Pero, como se indicaba, el libro contiene otros nombres más dañinos para España, a juicio de su autor. El propio Bartolomé de las Casas, ya citado, que «acusó a España de haber cometido el mayor genocidio de la historia, mayor incluso que el comunista o el nazi, y nadie ha hecho una campaña de difamación contra España como él, ¿cómo es posible que sea considerado casi como un apóstol, o un santo, cuando fue una persona que no dijo una verdad ni aunque se equivocara? Es un complejo absurdo que tenemos que romper de una vez por todas, porque si no somos capaces de señalar a estas personas y decir que lo que están diciendo es totalmente falso, no seremos capaces de vivir en una sociedad sin complejos y orgullosa de su historia. Porque la historia de España es una de las más importantes. Y sobre todo, que la población y la sociedad sepan de una vez por todas la verdad y, a partir de ahí, que decidan lo que quieran».

Tiene su libro una presencia augusta, adornado como está con las obras de Augusto Ferrer-Dalmau y otras pinturas e imágenes, y bajo ella traslada un mensaje paradójico: que pese a la cantidad de traidores que han dejado España hecha unos zorros y pese a esta extendida sensación de abatimiento e indefensión, «tan solo hemos hecho un alto en el camino de la historia para poder llegar a lo más alto». O sea, que se trata de tomar nota y de tener muy presente aquello que el canciller Bismarck dijo, sabe Dios si como elogio o como vituperio, y que Rojo Pinilla recoge en su libro: «La nación más fuerte del mundo es sin duda España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo, volverán a ser la vanguardia del mundo».

Por sus páginas pasan, entre otros muchos, el conde don Julián –cuya traición «significó 800 años de reconquista para expulsar al invasor»–; Pau Claris –«el felón que entregó Cataluña en Bandeja a los franceses» y «abrió en canal todas las regiones de la Península, provocando una ola de levantamientos secesionistas que estuvo a punto de acabar no solo con el Imperio sino con la propia España» y favoreció la separación de Portugal–; Simón Bolívar –«un acomplejado social» al servicio de Inglaterra–; Sabino Arana –«padre del racismo vasco» y destructor de la convivencia por su «fanatismo redentor»; Luis Companys –«uno de los politicastros más siniestros de nuestra historia reciente», perpetrador de un «gobierno de terror» de trágicos resultados–; y Jordi Pujol, verdadero cerebro y promotor, según Rojo Pinilla, de la actual situación catalana, que «considera a los andaluces como una especie de subhombres que no son capaces de regir su destino» y que «por medio del acoso moral y social de las políticas nacionalistas utilizadas durante los últimos 40 años en Cataluña» logró «envenenar el alma y el corazón del charnego, convirtiendo a muchos de ellos en los tontos útiles del secesionismo más casposo». Y esto es solo una muestra.

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Los mayores traidores de España: del codicioso Lope de Aguirre al secesionista Pau Claris

Con ilustraciones de Augusto Ferrer-Dalmau, Jesús Ángel Rojo Pinilla publica un libro sobre la historia de algunos de los personajes más infames de la memoria de España.

Bajo la premisa de que «solo conociendo a los traidores del pasado podremos identificar a los enemigos del país», el abogado y periodista Jesús Ángel Rojo Pinilla publica el libro «Grandes traidores de la historia» (El Gran Capitán Ediciones). Un recorrido por la historia de los personajes más desleales –a su parecer– de la memoria española aderezado con una selección de pinturas de Augusto Ferrer-Dalmau. La propia portada está pintada en exclusiva por el artista catalán, que refleja la reunión entre Felipe I de Castilla y Fernando «El Católico» en Villafáfila (Zamora), donde el monarca aragonés tuvo que ceder el gobierno de Castilla al marido de Juana «La Loca».

El libro señala varios casos de «traidores» que han sido venerados y dan nombre a muchas calles.

Un buen ejemplo es Lluís Companys, que dio un golpe a la República en el año 34 y durante la Guerra Civil declaró la independencias de facto. Aparte de que presumía haber matado a más de 8.000 monjas y curas. Algo que los herederos de Companys, Esquerra Republicana, niegan hoy en día aún cuando lo aseguraba el propio político. Era una persona que quiso romper España varias veces y actuó de forma desleal y, sin embargo, tiene un campo de fútbol en Barcelona a su nombre, calles en Cataluña e incluso en Getafe. Una sociedad sana no puede permitirse esta desmemoria histórica y debe volcarse, en verdad, con los héroes de verdad.

De las traiciones que citas en el libro cuáles son las que causaron más daño a España.

Hay tres traiciones que cambiaron el devenir de España. La primera de ellas fue la de Don Julián, que significó abrir las puertas de la Hispania Visigoda a las hordas mahometanas, lo que estuvo a punto de causar la destrucción de España como concepto cultural. A los reinos cristianos que sobrevivieron a esta invasión les unió el empeño por expulsar al enemigo musulmán y unir las dinastías para regresar al estado anterior.

Otra traición clave fue la de Carlos IV, que unió nuestro destino al de un sátrapa sanguinario llamado Napoleón, lo que culminaría con el Golpe de Estado que Fernando VII dio contra su propio padre. A su vez, en las Abdicaciones de Bayona se entregó la Corona española a Napoleón. Aquello fue una traición sin precedentes, porque, además, Napoleón realizó un gran saqueo cultural y económico en España. Dejaron el país destruido y a las posesiones de ultramar a merced de la independencia.

Por su parte, Pau Claris entregó Cataluña en bandeja a los franceses, lo que supuso la ruptura de la unidad ibérica y el derrumbe del Imperio español en la Guerra de los 30 años. El levantamiento de Cataluña fue el primero de una serie de intentos de secesión a lo largo del Imperio español. Afortunadamente, se pudo expulsar a los franceses de Cataluña, que gracias a Claris había pasado a manos del Reino de Francia.

¿Encuentras símiles entre lo que ha ocurrido en Cataluña hoy y la «traición» de Claris?

Se repite la misma historia en Cataluña cada cierto tiempo. La historia ha demostrado que nunca se puede uno fiar de la oligarquía catalana. En la Guerra de los 30 años, Richelieu aprovechó la crisis interna para atacar a España con la ayuda de Pau Claris. El paralelismo con lo que está pasando hoy en día es que la oligarquía catalana cada cierto tiempo se vuelve loca y busca la independencia sin importarle los intereses de la región de Cataluña. Entonces se perdió el Rosellón y la Cerdaña y el reinado de Francia dejó la ruina económica. Hoy en día, los nacionalistas han dejado Cataluña también arruinada, con cientos de empresas saliendo. Ellos solo buscan sus intereses espurios, sus privilegios sobre el resto. Quieren gobernar sobre Cataluña e influir en el resto del país, pero no quieren que el resto del país influya allí. El egoísmo en estado puro.

¿Qué representa la portada del libro?

La portada la ha pintado Ferrer Dalmau, el mejor pintor de España, que ha representado lo que yo llamo «la traición de Villafáfila», cuando los nobles castellanos que habían visto recortado su poder con los Reyes Católicos se alinearon con Felipe El Hermoso, que era un maltratador psicológico y mental de Juana, para dar de lado a Fernando el Católico. En Villafáfila se vio obligado a entregar el gobierno a Felipe I, que de no haber muerto un mes después hubiera provocado una involución en España. Las mercedes que prometió habrían regresado el país al estado feudal.

En el libro usted califica que Bartolomé de las Casas era «un charlatán paranoico». ¿Considera que sus intenciones eran buenas cuando denunció el maltrato de los indios a manos de los conquistadores?

Bartolomé acusó a España de haber cometido un genocidio como ningún otro en la historia. Era una persona que lo hacía todo por su ego y su vanidad. En aquella época se creía casi un Moises. Llegó a advertir que si no se le escuchaba España iba a desaparecer. Buscaba con sus textos ser determinante a la hora de gobernar, por eso exageró y creó una mentira que usaron los enemigos de España para confeccionar la conocida Leyenda Negra. A los conquistadores los pintaba en sus textos como los seres más oscuros del planeta, mientras que a los indígenas los presenta como ovejas mansas. Hizo de la particularidad una generalidad.

Recientemente se ha estrenado otra película inspirada en Lope de Aguirre, identificado por usted en el libro como un traidor, ¿por qué hay tantas películas sobre él y tan pocas de Pizarro o Cortés? ¿Son más atractivos los traidores?

Un traidor no es más atractivo, pero una parte del cine español está en esa campaña de denostar la historia de España. Para ellos nuestra historia fue un desastre que hay que olvidar, por lo que constantemente lanzan mensajes negativos a la sociedad. A la leyenda negra de los extranjeros, asumida por los españoles, se sumó el movimiento regeneracionista, a partir de 1898, que culpó del desastre en Cuba y Filipinas a nuestro pasado en vez de buscar las causas en ellos mismos. Nuestra historia en la escuela se estudia a través de estas visiones negativas, cuando no directamente en el odio a España. El cine acomplejado se limita a seguir esta misma línea. Presentan la historia como una sucesión de totalitarios y traidores que no son capaces de alcanzar sus objetivos.

Sabino Arana es otro de esos personajes con calles por España. Recuerda usted en su libro que él renegó de parte de su ideología al final de su vida.

Sabino Arana es el padre del «racismo vasco». Generó una ideología de odio inventándose una historia y reclamando un idioma que ni siquiera él hablaba. Comparaba a los españoles con los burros y los simios, de lo que decía que la teoría de Darwin se demostraba en que los españoles se habían quedado en la mitad de la teoría de la evolución. Es verdad que con el tiempo rectificó de su racismo y de su xenofobia. Al final dijo que por el bien de Euskadi debería este territorio seguir siendo español, porque era mejor para todos. Lo que hoy es lamentable es que en el País Vasco haya premios, estatuas y calles a nombre de un racista.

Fuente:  CÉSAR CERVERA  CÉSAR CERVERA   @C_Cervera_M

http://www.abc.es/historia/abci-mayores-traidores-espana-codicioso-lope-aguirre-secesionista-claris-201712270148_noticia.html

 

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Jesús Ángel Rojo: “Están intentando desde los medios y las aulas que los españoles sientan vergüenza de su pasado”

“Sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”

Periodista Digital / Entrevista: Luis Balcarce, 12 de diciembre de 2017 a las 10:33

 

‘Grandes traidores a España’ (El Gran Capitán, 2017) es el nuevo libro del historiador y periodista donde descubre al ciudadano de a pie, que solo gracias a la perfidia de estos siniestros personajes al servicio de países enemigos, el Imperio español dejó de ser a principios del siglo XIX el mayor vínculo territorial, cultural, lingüístico, económico y político del momento.

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”, es el santo y seña del ensayo histórico con el que Jesús Á. Rojo evidencia las mentiras de personajes como Bartolomé de las Casas -quien forjó la Leyenda Negra antiespañola-, Pau Claris -que entregó el Principado de Cataluña a Francia-, Simón Bolívar  -que abrió las puertas de Hispanoamérica a los espurios intereses británicos- o Napoleón.

El autor también subraya la ejemplaridad y valentía de la nación española, advirtiendo que “tan solo hemos hecho un descanso en el camino de la historia para poder llegar a lo más alto”. Pero para ello, nuestra sociedad debe detestar a los pérfidos que han pretendido destruirnos como pueblo y no homenajearlos dando nombres a calles o plazas.

No podía faltar en este libro la unión de la pluma de Jesús Á. Rojo con el pincel del mejor pintor de batallas del mundo: Augusto Ferrer-Dalmau. El artista ha realizó un cuadro en exclusiva para la  portada de ‘Grandes traidores a España’ titulado la traición de Villafáfila. Ferrer-Dalmau, ha contribuido con más de treinta pinturas a la ilustración de  Grandes traidores a España, además de protagonizar el prólogo de la obra.

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“Puigdemont y su cuadrilla me han ‘obligado’ a ampliar el libro de ‘Grandes traidores a España’”

Jesús Ángel Rojo (Madrid, 1974) ha presentado ‘Grandes traidores a España’ un libro que completa una exitosa trilogía que comenzó con ‘Cuando éramos invencibles’ y continuó con ‘Los invencibles de América’. Ahora, busca desenmascarar a quienes “quisieron destruir España pero son homenajeados y estudiados en las escuelas como si fueran grandes héroes”. El autor asegura que el nacionalismo catalán ya tenía un apartado en el libro antes de los últimos acontecimientos, pero que la reciente actualidad le obligó a retomar el trabajo para incluir como último ‘traidor’ a “Puigdemont y su cuadrilla del tres por ciento”.

Resúmanos qué podemos encontrar en ‘Grandes traidores a España’…

El libro pretende descubrir al lector que desgraciadamente en España los felones que quisieron destruirla son homenajeados y estudiados en las escuelas como si fueran grandes héroes. Hay una corriente que quiere blanquear y ensalzar la imagen de los que intentaron destruir nuestra patria, muchos de ellos reconocidos en calles y estatuas, mientras se oculta a nuestros héroes. Y debemos saber quién fue quién en la historia, porque quien conoce su historia es más libre y más difícil de manipular.

Habla en pasado al decir “intentaron”, ¿ya no lo intenta nadie?

Ahora más que nunca, recientemente se ha intentado dar un golpe de estado que no pretendía separar Cataluña de España sino destruir la nación española porque una vez que se hubiera segregado hubieran pedido la independencia como fichas de dominó otras Comunidades. Parar a los totalitarios es cuestión de supervivencia. O acabamos con ellos o ellos acabarán como nosotros.

¿Hay menciones al desafío soberanista catalán en su libro?

El último capítulo trata de ello y pone la guinda al penúltimo capítulo, donde sale Jordi Pujol, que es el verdadero padre del proceso, porque gracias a él las escuelas son centros de adoctrinamiento y los medios son centros de apología del odio. Y gracias a él cualquiera que rechazara el nacionalismo era considerado un enemigo de Cataluña. Todo esto también es consecuencia de la dejación de funciones de los Gobiernos de España en los últimos 40 años porque el Estado se ha retirado de Cataluña sin ofrecer resistencia dejando a los ciudadanos al poder de la ideología más casposa que es el nacionalismo.

Habrá quien le diga que el españolismo también es nacionalismo…

Hay una gran diferencia. El nacionalista es el que odia lo que hay alrededor y se cree superior mientras el patriotismo español defiende lo suyo sin defenestrar al contrario. Si ves las manifestaciones en Cataluña, los que defienden la unidad son manifestaciones lúdico-festivas, y las nacionalistas están provocadas por el odio al contrario, porque pretenden dominar al contrario con la intolerancia y la manipulación de la historia.

¿Tenía avanzado ya el libro antes de que explotara el ‘procés’?

Tenía el libro terminado, pero como el tema tenía tanta importancia, el último gran traidor, Puigdemont, y su cuadrilla del tres por ciento, me han ‘obligado’ a ampliarlo.

Comenta usted en el libro que muchos de nuestros traidores tienen estatuas en nuestras plazas…

Sí, si uno se da un paseo por Madrid veremos cómo hay placas que hacen homenajes a Bartolomé de las Casas, que acusó a los españoles de haber cometido el mayor genocidio de la historia por encima del nazi o veremos homenajes a personajes como Simón Bolívar que quiso exterminar a todos los españoles. También de San Martín, un agente al servicio de la Pérfida Albión que no sólo traicionó a España sino a los Hispanoamericanos. También podemos ver calles, como una en Getafe a Companys, que fue un asesino en serie, que mató a todos los religiosos que se encontraban en la Cataluña del año 36 y además presumía de ello, y lo más curioso es que ha habido movimientos separatistas que propusieron al Papa la beatificación de Companys. Estamos acostumbrados a blanquear a los traidores. Nos está pasando en las escuelas del País Vasco con la ETA, banda que mató a cientos de españoles y ahora parecen hermanitas de la caridad.

Ahora que el Ayuntamiento de Madrid plantea cambiar algunos nombres, podría plantearse también este asunto para variar otros…

Sí, sería una buena oportunidad para enmendar el error y dejar de reconocer a nuestros traidores porque en Madrid hay muchos ejemplos.

Con todos los ejemplos de su libro, ¿podría hacerse una ‘ruta de los traidores’ por Madrid con su libro bajo el brazo?

Sí, de hecho hemos realizado un documental por Madrid, en el que vamos a la estatua del Ángel Caído, vamos a la Iglesia de Nuestra Señora de Atocha, donde está enterrado Bartolomé de las Casas, al Parque del Oeste donde hay estatuas a Bolívar o Hidalgo, al callejón de la Almudena donde fue asesinado el secretario Escobar, y también a la calle Marqués de Cubas donde fue asesinado el general Prim por orden del general Serrano, terminando en la Puerta de Alcalá, donde empieza la calle Serrano, que traicionó a Isabel II, al general Prim -todos los indicios apuntan a Serrano en su asesinato- y al que se ponía por delante con tal de alcanzar el poder.

Por qué cree entonces que son homenajeados esos personajes, por falta de rigor de los políticos?

En España, después de la pérdida de colonias en 1898 se produce un movimiento regeneracionista que se busca las culpas que nos han llevado al desastre y se buscan las causas en el pasado. A lo largo del S.XX ese pensamiento coge dos vertientes fuertes. Por un lado los nacionalistas y por otro la ultraizquierda. Con el paso de los años se añade parte de la derecha que considera que nuestro pasado es triste y oscuro y hay que olvidar. Y con eso nos traicionamos, traicionamos a nuestros ancestros, y el ciudadano llega a desconocer quién es. Y cuando uno transmite que hemos sido dominados por el oscurantismo religioso el ciudadano no se siente orgulloso. Y para ocultar eso hay que ocultar a grandes héroes y ensalzar a los felones. Por eso esa contradicción que no ocurre en otros países.

Comprendo que se oculte a los héroes pero resulta extraño que los considerados ‘traidores’ sean reconocidos. Tendrán también algún mérito…

Para determinadas ideologías es importante ensalzar a los traidores porque tienen el mismo objetivo que ellos, destruir nuestra nación. Necesitan mediáticamente o educativamente meter ese pensamiento. Por ejemplo, en las escuelas catalanas se estudia a Pau Claris como un héroe que luchó contra Castilla cuando entregó el Principado de Cataluña a los franceses y por su felonía España perdió su supremacía a nivel mundial.

Bartolomé de las Casas, que acusó falsamente a los españoles de cometer el mayor genocidio, es considerado el apóstol de las Indias difamando a España en su momento histórico más importante. ¿Por qué ensalzarlo y no el descubrimiento y evangelización de América por los españoles?

Pero los nombres de las plazas y las calles de Madrid no han sido instaurados por nacionalistas… ¿Cree entonces que la ‘izquierda’ quiere destruir España?

No es cuestión de izquierdas o de derechas, es cuestión de conceptos. Las ideologías nos tienen enfrentados sin llegar a ningún objetivo. La estatua de Simón Bolívar se puso en la época de Franco. La estatua de Pau Claris es de 1909. Multitud de homenajes no son de la época actual. Es un concepto desde 1898 que nace de pensadores que pueden o no ser de izquierdas. Son Ortega y Gasset, Azaña, Joaquín Costa…que buscan la culpa de lo que está sucediendo en nuestro legado, regeneracionismo que luego será utilizado por nacionalistas.

Si Franco levantara la cabeza, ¿se enfadaría con usted por acusarle de ensalzar a un gran traidor a España?

Yo los libros los escribo para que la gente tenga la información suficiente y sea libre, no para tener el beneplácito de ningún político del presente y del pasado. No sé cuál fue su intención ni la del alcalde de Madrid, pero ponerse se puso.

Hay muchas menciones a traidores relacionados con la conquista de América, pero año tras año esa colonización es más repudiada tanto en América como en España. ¿A qué cree que se debe?

En el descubrimiento de América, el  hecho más importante de nuestra historia, ya ha sido mancillado por falsas acusaciones de un dominico como Bartolomé de las Casas que falsificó la historia, y provocó la mayor historia de desprestigio que sufrió un país. Las difamaciones fueron utilizadas por los libertadores. España nos roba, España nos esclaviza, España nos tortura… Eso mismo utilizaron los libertadores contra España. Las campañas siempre han tenido un fin y el fin es justificar las traiciones.

¿Pero, por qué ese sentimiento se ha reavivado en los últimos años suspendiendo el Columbus Day en ciudades de Estados Unidos o con políticos españoles promoviendo campañas en twitter como el ‘nada que celebrar’?

En la actualidad hay una lucha entra la civilización hispana y la anglosajona. Estados Unidos el más poderosos del mundo va a estar en 50 años colonizado por hispanos. Y las Universidades pretenden mantener el dominio de la civilización anglosajona sobre la hispana, quieren que los hispanos tengan un rechazo brutal a su historia. Si tienes un rechazo brutal a tu pasado no te vas a sentir identificado y te vas a adoptar. Por otro lado está el totalitario comunista, que quiere denostar el pasado para crear un nuevo mundo. Todo el pasado es malo y lo bueno es el futuro, crear un nuevo mundo. Y el enemigo común en Hispanoamérica son sus raíces. Para que la gente piense que no tenemos medicinas ni qué comer se intenta culpar al pasado español. Desgraciadamente ningún político al otro lado del Atlántico ni en España hace nada para combatirlo. Y en España pasa más o menos lo mismo…

¿Cómo se puede llegar a que alguien sea asesinado en su país por llevar unos tirantes con los colores de su bandera?

Siempre se ha dicho que hay dos Españas y es mentira. Sólo hay una, que en su mayoría está compuesta por gente de buena fe que sólo quiere tener una vida tranquila y luego hay una serie de energúmenos que han nacido en España y quieren destruirla. Están provocando una violencia brutal porque es el único país del mundo en el que por llevar los colores nacionales te atacan y te matan o en el que algunas de sus escuelas no se puede estudiar su idioma oficial. Son culpables los que lo hacen y los que no reaccionan con contundencia para evitarlo.

¿Cómo se reacciona con contundencia?

Aplicando la ley tanto para unos como para otros. Cuando hay un asesinato como el de Víctor Laínez, que salgan todos los partidos políticos a condenarlo. Si saliera un personaje asesinado por llevar una estelada lo veríamos en todos los medios día y noche en vez de estar ocultado.

¿Todavía no nos hemos recuperado de la guerra civil?

Sí nos hemos recuperado, lo que pasa es que hay unos que quieren volver a que haya otra.

¿Quiénes?

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

¿Usted se ha sentido amenazado en alguna ocasión por sus libros?

Sí, por ‘Los invencibles de América’ recibí amenazas de muerte de los indigenistas mexicanos. Pero siempre pasa lo mismo, los resentidos sociales no quieren saber nunca la verdad porque la única verdad es su sentimiento totalitario

Hágame una selección de los grandes traidores históricos a España.

Hay tres momentos muy importantes. Don Julián y los witizanos, cuando abren las puertas de España a las hordas de Mahoma. Cuidado, que la gente confunde Al Andalus con lo que era España, porque Al Andalus es un concepto diferente y aquí estamos hablando de España. Y España estuvo a punto de desaparecer el concepto jurídico y religioso, por eso los reyes de la reconquista tenían que recuperar el territorio perdido.

Pau Claris, cuando en la guerra de los 30 años se entrega a los franceses como un vulgar cipayo provocando la ruptura de la unión ibérica, porque a continuación Portugal con la ayuda de Reino Unido proclamó su independencia, Andalucía estuvo a punto…

Y luego, con Carlos IV, Fernando VII y Napoleón. Carlos IV es uno de los grandes culpables de que el imperio español se diluyera como un azucarillo al poner España en manos de Napoleón, que desangró España. Como consecuencia de ello llegó Fernando VII cuyas políticas terminaron de llevarnos al desastre.

Más recientes, los 40 años de adoctrinamiento con Jordi Pujol y el golpe de Estado de Puigdemont y su cuadrilla y la actuación tibia de los Gobiernos de España, porque en otros tiempos nos enfrentábamos a Napoleón, el hombre más poderoso del mundo, ahora  a una pandilla de políticos corruptos.

Pero tiene que repartir las medallas de oro, plata y bronce…

El oro para don Julián y los witizanos, la plata para Bartolomé de las Casas, y el bronce compartido por Simón Bolívar y San Martín.

¿Qué personajes de la historia reciente cree que también saldrían en la foto?

Sabino Arana, padre del racismo vasco, el PNV partido traidor por naturaleza, Bernardino Tomás, que proclamó la independencia de Asturias y León, Companys, Antonete, quien quiso que Cartagena se anexionara a Estados Unidos…

Cuéntenos los detalles de la pintura exclusiva de Pérez-Dalmau en la portada de su libro…

Es íntimo amigo mío y el mejor pintor de batallas del mundo y seguramente la historia le compare con Goya o Velázquez. Siempre ha colaborado conmigo pero en esta ocasión quería hacer una portada exclusiva con ‘La traición de Villafáfila’, que representa cuando Fernando el Católico, abandonado por los nobles castellanos, tiene que abandonar el reino de Castilla y dejarlo en manos de Felipe el Hermoso. Si no hubiera muerto a los dos meses hubiera sido una involución porque la hubiera troceado dando mercedes a los nobles flamencos. Es la primera vez que pinta a un Rey y es la primera vez que pinta en exclusiva para un libro. En el interior hay 30 obras más suyas.

Tras el éxito de sus dos primeras obras y la publicación de la tercera, ¿trabaja ya en una cuarta?

Con la tercera hemos sacado en 10 días la segunda edición. Hemos homenajeado a los héroes y a los conquistadores y con la esta última hemos descubierto a los traidores. Ahora toca estudiar distintas opciones que me han propuesto, pero no hay nada decidido.

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Jesús A. Rojo Pinilla: «Se denosta la conquista de América porque la hizo España»

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«Afirmar que se cometió un genocidio y que le robamos todo el oro es de ignorantes e idiotas», apunta el escritor de ‘Los invencibles de América’, que se presenta hoy martes en la Casa Pemán.

Licenciado en Derecho, conferenciante, politólogo y experto en comunicación e imagen, Jesús Ángel Rojo Pinilla (Madrid, 1974) presume de otra pasión, su amor por Hispanoamérica. Para aquellos que denostan este concepto, y también para orgullo de quienes comparten su visión de la Hispanidad, ha escrito ‘Los invencibles de América’, un «homenaje y reivindicación del Descubrimiento de América». Lo presenta este martes en la Casa Pemán (20 horas), en una nueva cita de los ‘Encuentros en la Casa Pemán’ que organiza la Fundación Cajasol y LA VOZ.

–¿Por qué cree que era necesario este libro, ‘Los invencibles de América’, ahora que hay tantas voces que denostan el papel de España?

–Tanto la historiografía mundial, de España e Hispanoamérica, la han distorsionado. Yo creo que el descubrimiento de América, conquista y pacificación fue algo que, con sus luces y sus sombras, al final resultó un proceso único y como tal hay que hacerle justicia. En definitiva, lo que se está denostando no es que ese proceso haya sido bueno o malo, sino que lo hicieran españoles, y lógicamente no podemos permitir a estas alturas de que se venda esa leyenda negra que se creó hace 500 años. España está en su legítimo derecho de reivindicar las gestas de sus héroes y sobre todo, reivindicar que ha sido la nación que ha realizado la mayor unión de culturas y razas de la historia de la humanidad.

–Dice que fue un proceso de luces y sombras, ¿qué imperó?

–Imperan las luces en el proceso histórico, totalmente. Durante 300 años que España estuvo en Latinoamérica la convierte en la zona más rica del mundo. España lleva su civilización, crea las primeras escuelas en 1525, las primeras universidades, edita los primeros libros, incluso los religiosos traducen al español las primeras lenguas autóctonas y gracias a ello se integran. Se crean muchísimas ciudades en 100 años, el mestizaje de Hispanoamérica es increíble, tenemos costumbres y formas parecidas. Como decía un gran explorador, para conocer de verdad a España hay que conocer profundamente a Hispanoamérica y entonces entenderemos la obra que realizamos.

–¿Pero esa obra fue consciente? El continente se descubrió de forma casual…

–Isabel la Católica cuando realiza la empresa del descubrimiento de Colón tenía un fin, que era conquistar almas para la fe católica. Lo cierto es que los españoles tenían una forma de concebir al extraño de una manera diferente a otros países, como los anglosajones. Por ejemplo, los matrimonios mixtos fueron rápidamente aprobados, y los protestantes lo veían como una aberración. Cuando llegan los peregrinos anglosajones al norte tenían una versión cristiana fundamentada en la supremacía del hombre blanco. De hecho, en EEUU todavía existen conflictos raciales precisamente por eso, es una estructura histórica. Hay grupos como el Ku Klux Klan que habla de la supremacía del hombre blanco y hay políticos que, actualmente, hablan de la supremacía del hombre blanco. Esos problemas raciales no suceden en latinoamerica porque se vive con naturalidad. Es cierto que Colón descubre América de una forma casual, porque iba buscando la ruta de las especias, pero a partir de entonces la idea fue clara, llevar lo mejor de España a Hispanoamérica y en conclusión crear un nuevo mundo al que se tuviera en cuenta al indígena, al negro, el mulato, el blanco y el mestizo. Algo muy diferente que ninguna otra nación lo ha realizado.

–Vuelva a lo de las sombras, la evangelización no fue tan idílica como apunta, ¿no?

–Donde hay seres humanos hay personas nefastas. La corona tenía representación allí, pero había mucho advenedizo que se aprovechó de la situación. Por ejemplo, Pedrarias Dávila fue gobernador de la llamada Castilla de Oro y cambió la política de Núñez de Balboa por una política de saqueo y maltrato. Hay que condenarlo, pero no quiero decir que todo el mundo fuese así. Donde hay ser humano surgen los peores vicios que se puede tener.

«Cuando los países latinos se independizaron sufrieron una involución económica brutal»

–¿No entiende que 300 años de dominación fueron demasiados?

–No fueron demasiados años. Si España no hubiera existido hace 500 años, México, Cuba, Nicaragua, Guatemala, Colombia, Argentina, Venezuela no existirían hoy. Durante la presencia española, Hispanoamérica vivió el proceso de paz más largo de su historia. Antes de llegar los españoles, los indígenas no vivían en un paraíso terrenal, vivían en una guerra constante y además con unas prácticas deleznables como el canibalismo y los sacrificios humanos. Cuando se independizaron sufrieron un proceso de involución económica brutal. Nos han vendido el falso mito de que en Hispanoamérica se vive mal por la presencia española, que no colonización. Los españoles dejaron un legado artístico brutal, se crearon escuelas, universidades… No eran colonias, sino vineirratos, eran súbditos con los mismos derechos y obligaciones.

–¿Qué diría a quienes tratan de desprestigiar lo que llama la «obra» española?

–Hay personajes y movimientos sociales que se relacionan con el populismo y el extremismo radical que se empeñan en destruir la identidad de España como nación, destruyendo su historia y su cultura, denigrándola. Estos personajes basan sus críticas en tres puntos, que se pueden desmontar en tres minutos. Me explico, lo primero que es mentira es que España cometió un genocidio. Confunden intencionadamente lo que fue un choque microbiano entre europeos y americanos con un genocidio. El 99% de las muertes fue por enfermedades. Es un insulto a la inteligencia y a los pueblos que sí han sufrido un genocidio. Lo segundo que nos cuentan es que el mestizaje se produjo por medio de la violación. Yo no he visto que un violación de los apellidos a sus hijos y forme una familia con la mujer a la que ha violado. Y el tercer mito es que España robó todo el oro y dejó sin futuro a los hispanoamericanos. El único oro que llegó a España eran los impuestos, el quinto real. En un solo año México es capaz de extraer más oro y más plata que España durante 300 años en Hispanoamérica. Pero claro, tienen que echar la culpa a su fracaso como naciones a un enemigo externo. A todo esto dan los nuevos movimientos que utilizan el odio y la ignorancia para alcanzar el poder que, generalmente, como ocurre en Venezuela o Cuba, supone un desastre para la población. Afirmar esas cosas es de idiotas e ignorantes.

«Yo celebro el Día de la Hispanidad, estamos hablando de razas, seres unidos de una forma espiritual»

-Esta es una obra de grandes nombres. De todos los que participaron en la conquista y evangelización de Hispanoamérica, ¿a cuáles destacaría?

Colón, por supuesto, el descubridor. Núñez de Balboa, que descubre el océano Pacífico, y a otros dos personajes, estereotipos del conquistador: Hernán Cortés, que conquista el imperio Azteca liderando una rebelión indígena. Y Pizarro, que le pasó algo parecido y su hazaña es incluso mayor que la de Colón porque lo intentó en más ocasiones y fue el que más territorios incorporó a la corona. Cuando entró en Cuzco fue aclamado como rey liberador. En definitiva, cabe destacar que simplemente el terminar con los sacrificios humanos y el canibalismo fue muy importante para la historia de la humanidad.

–¿Recuperaría el Día de la Hispanidad, en vez de la Fiesta Nacional?

–Yo celebro el día de la fiesta nacional, pero es el día de la Hispanidad, estamos hablando de razas, de seres humanos que están unidos de una forma espiritual, une a gente también de África y Asia. Hablaba Vasconcelos de una raza cósmica; cuando ahora se habla tanto de la multiculturalidad, España ya lo hacía hace 500 años.

 

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Cuando nos conducen grandes líderes, los españoles somos capaces de conquistar el mundo

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El periodista y escritor madrileño Jesús Ángel Rojo Pinilla participó ayer en los ‘Encuentros de la Casa Pemán’, ciclo organizado por la Fundación Cajasol y LA VOZ.

ROCÍO VÁZQUEZ Cádiz Cádiz Provincia , Cádiz

Estuvo en Cádiz para desgranar los detalles de su libro‘Los invencibles de América’ pero, sobre todo, para transmitir su convencimiento de que la conquista y presencia española en el Nuevo Continente es la «mayor gesta» de la historia de la humanidad. Rojo Pinilla, que en la presentación estuvo acompañado por el director de LA VOZ, Ignacio Moreno Bustamante, recalcó en varias ocasiones que, pese a la «leyenda negra» que rodea a estos acontecimientos históricos, los españoles deben «sentirse orgullosos» por un pasado que, a pesar de haber ocurrido hace 500 años, está de absoluta actualidad.

Por la fecha que recién acaba de pasar, el 12 de octubre, por las consideraciones de algunos dirigentes políticos -aludió al propio alcalde de Cádiz-, pero también por la necesidad de conocer un pretérito glorioso para mirar con mayor esperanza el futuro. El historiador apuntó también al hecho de estar en Cádiz, «una ciudad heroica, que en 1625 derrotó a un flota inglesa y provocó una hecatombe para los británicos, de la que partieron además varias expediciones a América, que después sería la madre del Constitucionalismo…».

«El 12 de octubre es el hecho más importante de la historia de la Humanidad después del nacimiento de Jesucristo»

Pero ayer era el día para recordar, según Rojo Pinilla, «el hecho más importante de la historia de la humanidad después del nacimiento de Jesucristo». El autor de ‘Los invencibles de América’ argumentó que si la conquista de América la hubieran realizado otros estados como Francia o Inglaterra «no se habría creado esa leyenda negra» que la rodea. Una leyenda creada por los enemigos de los españoles en un ejercicio de propaganda y desprestigio.

Esa campaña, sin embargo, ha llegado hasta nuestros días. «Nos han dicho que no hay nada que celebrar, que aquello fue una masacre. Pero lo tenemos que celebrar no sólo los españoles, sino 500 millones de personas. Es la fiesta de la Hispanidad, que alcanza también a África y Asia. Los hispanos nacemos, vivimos y morimos de una manera diferente. Como decía Vasconcelos, somos una raza cósmica, tenemos una unión espiritual.

«La cultura hispánica es la más importante que existe en el mundo» pero pervive una clara intencionalidad, según el experto, de «destruir el concepto de los españoles y a la vez destruir la visión de los pueblos hermanos para instaurar elementos autoritarios como lo han hecho gobiernos hispanoamericanos», en alusión a Venezuela o Cuba.

Como ya había explicado en una entrevista previa en LA VOZ, Jesús Ángel Rojo Pinilla desmontó ante el público de la Casa Pemán las débiles bases en la que se sustenta esa leyenda negra. «Repiten la palabra genocidio, que le robamos todo el oro y que hicimos el mestizaje por medio de violaciones, pero todo es falso», destacó el escritor.

El historiador relató que llaman genocidio a lo que fue un choque microbiano, describió la belleza de ciudades como San Miguel el Grande o Guanajato, apuntó que hoy día México es el mayor productor de plata del mundo y contó historias de amor entre españoles e indígenas que nada tenían que ver con maltrato a la mujer local.

«España descubrió un nuevo continente y llevó lo mejor que tenía, creó un nuevo mundo en el que tener en cuenta al indígena y al mestizo, al contrario que otros estados», recordó Rojo Pinilla, que puso como ejemplo las órdenes de Isabel La Católica o leyes como las de Burgos de 1512, base del derecho internacional público, y 1542.

«Hay que derribar los falsos mitos que acompañan a la gesta española perpetuados por el sistema educativo español»

En ese ejercicio de derribar los falsos mitos que acompañan a la gesta española, «perpetuados» por el sistema educativo español como después se apuntaría en la ronda de preguntas de los asistentes, Rojo Pinilla presentó al público la verdad de lo que hoy es un conocido reclamo turístico, el Chichén Itza, «un templo del horror». «Nos han contado la historia de que los indígenas vivían en el paraíso terrenal, pero es mentira. Los españoles se encontraron numerosas tribus enfrentadas, que practicaban sacrificios y el canibalismo. Que acabara todo eso es digno de celebrar», insistió el historiador.

Los protagonistas de ‘Los invencibles de América’ son los autores de esa gesta. Los que en 50 años crearon un continente, desde la Patagonia hasta las grandes llanuras de EEUU. Y Rojo Pinilla quiso destacar a algunos de ellos. Reivindicar la figura de Hernán Cortés, el personaje más importante de la historia de México, gran diplomático y estratega militar, líder de la gloriosa Batalla de Otumba.

Fue en ese relato donde Rojo Pinilla repitió de nuevo: «No sólo tenemos que estar orgullosos del 12 de octubre, sino también reivindicar, con legítimo derecho, la gestas que realizaron nuestros conquistadores. Cuando nos conducen personas excepcionales, los españoles somos capaces de conquistar el mundo».

En su repaso, el autor habló también de Núñez de Balboa, un personaje «extraordinario», compañero de aventuras del bachiller Enciso, víctima de sus intrigas, pero gran explorador y conquistador. También protagonista de «la primera gran historia de amor entre dos razas, mucho antes que la de Pocahontas que nos quieren vender los británicos», apuntó Rojo Pinilla.

En este sentido, el escritor volvió a hacer un guiño a las ‘medallas’ que otros países se cuelgan, mientras se denostan en España y por los españoles. «Los británicos estudian que el primero en dar la vuelta al mundo fue Sir Drake, cuando fue el español Juan Sebastián Elcano», subrayó.

Continuó contando la historia de Núñez de Balboa, al que el cacique Careta le ofreció su hija, la princesa Anayansi, y el conquistador se enamoró locamente de ella. Por eso «el buen trato» que el descubridor del océano Pacífico siempre dispensó a los indígenas, política que aniquilaría Pedrerías Ávila después.

«En la Universidad están los verdaderos artífices de la leyenda negra española».

La lección de historia de ayer en la Casa Pemán también sacó a la luz a Francisco Pizarro. «Lo han tratado como genocida. Pero su hazaña es incluso mayor que la de Cristóbal Colón, ya que hizo varios intentos. Entró en Cuzco como liberador y supo integrar a la aristocracia inca en la corona española. Sin apenas saber ni leer ni escribir, construyó ciudades y legisló en unas situaciones muy complicadas», esbozó Rojo Pinilla, al que le congratula que ahora en Perú se esté recuperando la figura del ‘padre’ de la nación.

Tras hablar también del gran conquistador de Chile, Pedro de Valdivia, el autor de ‘Los invencibles de América’ dejó paso a las preguntas de los asistentes. Una de ellas, más que una cuestión fue una reflexión: «En la Universidad están los verdaderos artífices de la leyenda negra española».

 

A los niños se les enseña la Leyenda Negra

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Jesús Ángel Rojo, esta semana durante su visita a Sevilla. / Pepo Herrera

‘Cuando éramos invencibles’ compendia las victorias militares españolas. ‘Los invencibles de América’ es la reivindicación sin complejos del Descubrimiento. El autor recuerda en Sevilla cuál es su misión: devolver al español el orgullo de serlo.

Títulos en letras doradas, una impecable edición, bellamente ilustrados con pinturas de Augusto Ferrer-Dalmau, guardas cuidadas… La solemnidad lo impregna todo en Cuando éramos invencibles y en Los invencibles de América, dos libros de la editorial El Gran Capitán donde el autor, Jesús Ángel Rojo Pinilla, sostiene sin sonrojo la tesis de la grandeza de España, y a los hechos se remite.

—Da la sensación de que ahora lo que toca es insultar a España y su huella en el pasado de otros pueblos. Me gustaría saber qué le parece esta imperante corriente de opinión según la cual fuimos unos genocidas.

—Lo primero que hay que decir es que nunca existió un genocidio en América por parte de los españoles sino todo lo contrario, se realizaron leyes para proteger a los indígenas y se produjo la mayor unión de razas y culturas de la historia.

Esta corriente, encabezada principalmente por resentidos sociales, vinculados con el indigenismo radical y el populismo de nuevo cuño, tiene dos objetivos principales: primero, destruir la historia y la cultura de la nación de la Madre de América y segundo, saben que destruyendo la identidad de España destruyen las bases donde se sustentan nuestros países hermanos. En definitiva, son conscientes de que destruyendo la identidad de España destruyen la de Hispanoamérica y de esta forma venden sus ideologías totalitarias que, por lo general, no llegan a buen puerto.

Imagino que conoce los deseos de ciertos sectores catalanistas de quitar el monumento a Colón en Barcelona y sustituirlo por alguna otra figura indígena americana.

–Un esperpento más de los señores de la CUP. Esta gente basa su pensamiento en el odio y la ignorancia. El odio a todo lo que se refiere a España y la ignorancia de su propia historia. Habría que explicarle que antes de llegar los españoles a América la mayoría de los pueblos indígenas practicaban el canibalismo y realizaban sacrificios humanos. Los ignorantes no saben que quieren homenajear a unas civilizaciones que comían carne humana y mataban a millones de personas para satisfacer a un dios de sangre.

Asigna usted a Hispanoamérica estatus de nación. ¿Efectivamente tuvo consciencia de ser tal cosa en algún momento de su existencia? ¿Alguna vez se se estuvo cerca de forjar esa nación única hispanoamericana?

–Durante más de 300 años se sembraron los pilares de una gran nación hispanoamericana. Por desgracia, los grandes enemigos de España a principios del siglo XIX (Inglaterra y Francia) supieron balcanizar, por medio de sus agentes, lo que en esos momentos se concebía como la Gran Comunidad Hispánica o, mejor dicho, la Gran Nación Hispano-Americana.

Empecemos por la definición de nación: una comunidad humana con ciertas características culturales comunes, a las que dota de un sentido ético-político.

A principios del siglo XIX en Hispanoamérica ya existía una cultura común, instituciones políticas y jurídicas que unían a diferentes pueblos y, por supuesto, dos elementos esenciales como es la lengua y sobre todo los lazos de sangre que unían a España y América. Después de dos siglos donde se rompieron los lazos políticos seguimos compartiendo lo más importante: la sangre por medio del mestizaje, la cultura y la lengua.

Su anterior libro, Cuando éramos invencibles, es todo un revulsivo contra el complejo de ser españoles. Quizá sea cierto eso que dicen de que los españoles nos avergonzamos terriblemente de serlo. ¿A qué atribuye ese sentimiento, ese complejo, caso de ser cierto? ¿Se debe a lo que nos han inculcado o es resultado de nuestra propia experiencia?

–El complejo de inferioridad viene principalmente de que desde pequeños nos enseñan los desastres nacionales y nos ocultan a los grandes héroes que formaron uno de los imperios más importantes de la historia universal. En estos momentos en las escuelas se les enseña a los niños la Leyenda Negra. Con estos antecedentes es muy difícil que la gente se sienta orgullosa de su país.

A todo esto hay que sumar las continuas agresiones que sufren los símbolos de todos los españoles sin que la justicia y el gobierno actúen. Ha llegado el momento en que la sociedad civil salga de su letargo y levante la voz ante tanta desidia que demuestran nuestras autoridades.

Valentía, gallardía, generosidad, fortaleza… son valores que aparecen en su nuevo libro, asociados a los personajes más eminentes de la conquista americana, y que se antojan en desuso en los tiempos actuales. ¿Cree que se han perdido definitivamente?

–Gracias a Dios, no. Pero sí están calando en nuestra sociedad los anti-valores que nos presentan determinadas televisiones y que se acentúan todavía más en nuestra clase política.

¿Qué opina de la situación política que se está viviendo en España, con líderes inconsistentes, partidos a la deriva, incapacidad para el acuerdo, tendencias separatistas?

–Por desgracia, en España no tenemos estadistas que gobiernen no sólo para esta generación sino para las venideras. En muchos casos son las personas más mediocres de nuestra sociedad quienes ocupan los más altos cargos políticos y esta circunstancia sólo tiene una consecuencia: la actual situación política española.

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Jesús Ángel Rojo, historiador: “Isabel de Castilla fue la primera en abolir la esclavitud, no Lincoln”

El periodista e historiador Jesús Ángel Rojo combate en ‘Los invencibles de América’ la Leyenda Negra narrando la grandeza de la gesta de los conquistadores españoles en el Nuevo Continente. Indigenistas y populistas se la tienen jurada.

El periodista, historiador y escritor Jesús Ángel Rojo recibe a Actuall en un anfiteatro cuajado de gestas, héroes y batallas, éstas deportivas, como es el Real Café Bernabéu, desde donde se puede ver el interior del estadio que acoge al club de sus amores.

Pero si grande es su pasión por el fútbol, no es mayor que la que tiene por la Historia de España, una cenicienta para muchos que fue, en realidad, “el mayor encuentro de razas y culturas de la Historia Universal”.

País por país, Jesús Ángel Rojo, desgrana en Los invencibles de América (Editorial El Gran Capitán) las venturas y desventuras de los hombres que forjaron su carácter bajo el influjo de la Reconquista y el deseo de lograr fama y gloria como los protagonistas de los libros de caballerías.

La defensa de la gesta española en América, que acabó (aún con excesos) con el salvajismo de sus pobladores originarios, le ha valido a Jesús Ángel Rojo el desprecio de los indigenistas, que le han insultado y amenazado. Pese a ello, Rojo no se arredra y mantiene su compromiso con la Historia y España, la madre de América.

¿Es Los invencibles de América una forma de reivindicar el germen de la Hispanidad?

Sí, por supuesto. Lo que hace es descubrir al mundo que el mayor encuentro de razas, de culturas de la historia universal la realizaron los españoles. De ahí surge el nacimiento de la “raza cósmica” de la que hablaba Vasconcelos: la unión del negro, del blanco y del indio y, en este caso, también del asiático puesto que también estuvimos en Filipinas, creando una unión de razas que ahora mucha gente reclama con la multiculturalidad. Los españoles ya la realizaron en su momento.

“Somos herederos de esos que crearon la mayor nación mestiza del mundo que es Hispanoamérica”

¿Estamos hablando de una raza superior?

La Hispanidad no es hablar de la supremacía de razas desde el punto de vista biológico, sino de la unión de razas desde un punto de vista espiritual, que es lo que significa la Hispanidad. Todo aquél que es hispano nace, vive y muere de una forma diferente al resto.

Somos herederos de esos que crearon la mayor nación mestiza del mundo que es Hispanoamérica y de algo extraordinario que es la Hispanidad y que incluye además a países hermanos en África y en Asia.

¿Qué valor tiene que participen en el libro descendientes de los Reyes Católicos y de Moctezuma?

Cuando se habla de América es fundamental hablar de los Reyes Católicos. Sin ellos España no hubiera existido y América no se habría descubierto.

Pero la Hispanidad no es sólo de unos, sino que es también de los americanos indígenas, de esa unión de razas y culturas. A diferencia de otros países, España creó un Nuevo Mundo del que el indígena formaba parte. De hecho, en 1524 se crearon las primeras escuelas para los indígenas.

Por eso en el libro también tenía que estar parte de ese mundo, en este caso a través del descendiente primogénito de Moctezuma II. No podemos hablar de la Hispanidad si no hablamos de las dos partes.

“España nunca se va a ir de América por la sencilla razón de que hemos dejado nuestros genes, nuestra cultura y nuestra religión”

En el libro se muestran, sobre todo, momentos de esplendor. ¿Por qué escoger esos momentos de luz? ¿Trata de combatir –siglos después- la leyenda negra?

Estamos hablando de los padres de América por países. Pueden ser momentos de esplendor, como Hernán Cortés cuando conquista el imperio azteca y pueden ser momentos también muy complicados. Así le sucedió a Valdivia, derrotado en la batalla de Tucumel y torturado durante tres días en los que los indios le van cortando con unas conchas trozos de carne y se los van comiendo.

La conquista es el ejemplo de unos hombres que tenían una voluntad de acero, la capacidad de sobreponerse a los momentos más difíciles y una determinación que les hicieron únicos.

Y sobre todo, más allá del punto de vista de la conquista o del punto de vista militar, la civilización cristiana que llevó España a toda Hispanomaérica es algo único.

Algo muy diferente de lo que hicieron ingleses y franceses…

Ningún país como, por ejemplo el Reino Unido o Francia, lo han hecho cuando realizaron sus grandes gestas. Todo lo contrario: se limitaban a eliminar todo lo que hubiera ahí para traer su mundo a las zonas conquistadas.

España no. Creó un nuevo mundo, esa raza mestiza. España nunca se va a ir de América por la sencilla razón de que hemos dejado nuestros genes, nuestra cultura y nuestra religión.

“Una persona puede ser comunista y ateo y ser tan patriota como una persona católica y de derechas. Eso es normal en cualquier país del mundo”

¿Por qué cree que hay tanta vergüenza en revindicar la empresa de España en América?

En España hay desgraciadamente una cosa que se llama la Leyenda Negra que fue un arma de propaganda en tiempos de guerra, de unas naciones que eran muy inferiores militarmente contra España.

Lo que es lamentable, es que eso haya llegado hasta nuestros tiempos prácticamente intacta. Todavía más lamentable es que parte de nuestra sociedad la dé por buena.

¿En qué repercute esto?

En una forma de educar acomplejada que confunde querer a tu país con una ideología y es absurdo. Una persona puede ser comunista y ateo y ser tan patriota como una persona católica y de derechas. Eso es normal en cualquier país del mundo. Aquí en España no, porque generalmente se mezcla un odio y una ignorancia que intenta enfrentar a unos con otros.

“No puede ser que haya una ley que diga cómo tiene que ser la Historia. Eso sólo pasa en países como Corea del Norte o Cuba”

¿Seremos capaces en España de hablar de la historia abandonando las trincheras y los apriorismos?

Yo creo que sí. Es que se tiene que acabar. La historia la tienen que hacer los historiadores. No puede ser que España sea un país donde haya una ley que diga cómo tiene que ser la Historia. Eso sólo pasa en países como Corea del Norte o Cuba.

Los políticos no tienen que hacer la Historia. Nuestro sistema educativo tiene que caer en manos de profesionales. No puede estar dividido en 17 sistemas. No puede ser que en Cataluña y en el País Vasco se esté estudiando el odio al resto de España y, en la Comunidad de Madrid, la Leyenda Negra de España.

¿Por qué es importante para una sociedad preservar la memoria de sus héroes y el orgullo de las gestas pasadas?

Porque un país que se olvida de su historia es un país sin presente y sin futuro. Además, seguramente no cometeríamos los errores que estamos cometiendo si nuestros políticos conocieran la verdadera historia de España, si leyeran un poco más.

“No nos tenemos que ir a la Odisea que nos narraron los griegos. Los españoles hicieron ese libro, pero de verdad”

Hablemos de esos héroes que aborda en el libro.  ¿Sería posible hacer una clasificación de conquistadores por la grandeza de sus gestas? ¿Son comparables Pizarro, Cabeza de Vaca, Valdivia o Cortés?

Todos son complementarios. Aunque la verdad es que como hazaña, está la de Francisco Pizarro que ha sido el conquistador español que más territorios ha incorporado a la corona. Y desgraciadamente todas las biografías le han tratado como un genocida.

¿Supera a Colón?

Su hazaña es incluso mayor que la de Colón. Porque él consigue conquistar el imperio inca después de tres intentos. Estamos hablando de una persona que no sabe prácticamente leer ni escribir. Por lo tanto, tiene que tener una inteligencia espectacular: tiene que dirigir un ejército minúsculo, se introduce en un imperio grandioso y es capaz de analizar toda la situación política, dar un golpe de mano y llegar a Cuzco como libertador de los incas.

Y luego lo que hace es incorporar a la nobleza inca para respetar a las antiguas autoridades y que se incorporen a su nueva forma de gobernar.

Gestionó ejércitos, construyó ciudades, protegió los indios por mucho que diga la Leyenda Negra y se mezcló: su hija fue la primera noble mestiza que llegó a España, Francisca Pizarro Yupanqui, algo único en la historia universal.

Retrato del conquistador español Francisco Pizarro, por Amable-Paul Coutan (1835) / Wikipedia

Retrato del conquistador español Francisco Pizarro, por Amable-Paul Coutan (1835) / Wikipedia

Pizarro está en su cúspide… ¿y los demás?

Luego están odiseas como la de [Álvar Núñez] Cabeza de Vaca, que recorre todos los Estados Unidos. No nos tenemos que ir a la mitología griega, a La Odisea que nos narraron los griegos. Los españoles hicieron ese libro, pero de verdad.

O Francisco de Orellana que recorre el Amazonas construyendo un barco en la misma selva. O Ponce de León, algo increíble. O Quesada, en su frenética búsqueda de El Dorado; o a Coronado, que buscó las siete ciudades de Cíbola…

¿Buscaban más el oro o alcanzar cierta gloria y eternidad con sus aventuras?

Es importante conocer su psicología. Hablamos de una época en la que están empezando a desarrollarse los libros de caballerías, donde la gloria, alcanzar la mayor conquista era incluso más interesante que el propio dinero. Hernando de Soto tenía una fortuna equivalente a unos 12 millones de euros. Pero la invierte toda en buscar una ciudad como Tenochtitlán o Cuzco.

Desgraciadamente no lo encuentra, pero sí pasó a la gloria por descubrir el río Mississipi, uno de los más grandes del mundo.

En círculos indigenistas se rechaza el concepto de ‘descubrimiento’. ¿Fue más un descubrimiento, un encuentro, una invasión, una colonización, una evangelización… o una mezcla de todos?

Pongo un ejemplo. Imagina que estás en el campo, te pones a picar y encuentras un tesoro. ¿Quién encuentra el tesoro? ¿Tú o el tesoro te ha encontrado a ti? Lógicamente la iniciativa de llegar a América fue española y por tanto para el mundo occidental se descubrió América.

No fue un encuentro… Colón no fue citado por los indígenas de América para encontrarse en ningún lado. En definitiva es un absurdo más de esta gente que quieren negar la realidad con argumentos que parecen de niño pequeño.

 Pero si no hubo encuentro en un inicio, sí lo hubo después y fue el que facilitó el mestizaje…

Por supuesto. Pero ellos quieren señalar que el descubrimiento de América en 1492 no existió. Desde la primera bobada hasta el final decapitan todo lo que fue la presencia española.

¿Y el genocidio?

Nunca hubo un genocidio en Hispanoamérica. En México, por ejemplo, un 60 por ciento de la población es mestiza, un 30 por ciento es indígena y un 10 por ciento blanca. Si te vas un poquito más al norte, en los EE UU, verás que no hay mestizos y los indios están metidos en reservas.

Es absurdo. La mayoría de los conquistadores, desde Hernán Cortés, Ponce de León, Alvarado, el mismo Pizarro, etcétera se casaron con indígenas y formaron familias mestizas.

“Los indios sufren cuando se independizan los países hispanoamericanos”

Esta protección del indígena no sólo fue un deseo, sino que se sustanció en leyes…

La Corona española los considera súbditos. Isabel la Católica, en su testamento; las Leyes de Burgos de 1512 fue el primer texto legal de la historia que considera hombres libres por primera vez a un pueblo conquistado; y las leyes de 1542 que reafirman que el indio es un hombre libre.

Son leyes perjudiciales para los españoles que estaban en América. Además, los indígenas, cuando llega la emancipación de los pueblos hermanos, no querían que la Corona se fuera de allí. De hecho, lucharon a favor de los españoles.

Cuando se independizan los países hispanoamericanos es cuando los indios sufren porque las nuevas repúblicas dicen que todos somos iguales y por lo tanto los indios no tienen que tener privilegios. A partir de ahí, las grandes oligarquías se dedican a quitarles las tierras y a perjudicar a los indígenas. Desde entonces no levantan cabeza y no durante la época de la Corona.

Entonces, la gesta española en América, lejos de ser un genocidio, ¿fue el germen de los derechos humanos?

Las leyes de Burgos de 1512 son la base de los futuros derechos humanos. Ahí hay derechos como que las mujeres tienen derecho a la baja por maternidad, incluso de tres años; que los indios tiene que trabajar y recibir un sueldo y ser protegidos… No hay leyes más paternalistas que las de la Corona.

En España seguro que hay algún asesino, algún violador y algún ladrón. Eso no quiere decir que todos sean asesinos, ladrones, ni violadores. Por supuesto que hubo excesos y fueron denunciados por la propia España. Fue la misma Corona la que toma medidas.

Cosa muy diferente a la que hicieron los anglosajones que dijeron: necesitamos este terreno, que empiece el exterminio. Eso fue lo que pasó y ahí están los resultados: Hispanoamérica, la mayor nación mestiza del mundo. En Norteamérica prácticamente no hay ningún indígena.

“Con la llegada de los españoles se acabó con una cosa tan aberrante como es el canibalismo y el sacrificio de seres humanos”

Por otro lado, no sólo se dieron leyes que preservaban la dignidad de todo ser humano, sino que se erradicó una serie de prácticas absolutamente inhumanas.

La gente tiene que saber de dónde viene la palabra caníbal, que es precisamente de los indios caribes que vivían en las islas del Mar Caribe. Los aztecas no sólo hacían sacrificios humanos, sino que también eran caníbales. De hecho, cuando cogían a un prisionero lo sacrificaban y le devolvían el cuerpo a la familia del que lo había capturado para que se lo comiera.

Si los españoles no hubieran llegado al imperio azteca, éste habría llegado a un colapso total. Lo dicen hasta los propios indigenistas, porque sacrificaban y se comían a unas 250.000 personas al año.

En Tzitzén Itza, una delas siete maravillas del mundo, te explican cómo tomaban a niños de 3 a 11 años y los lanzaban por el cenote sagrado para que lloviera o hubiera buenas cosechas; o les cortaban los brazos y les lanzaban. Verdaderas aberraciones en auténticos parques de atracciones del horror y la sangre.

Entonces, el buenismo indigenista, ¿en qué queda?

Es absolutamente falso que los indígenas fueran como hermanitas de la caridad. Eran gente muy violenta, muy sangrienta y que se portaba de forma horrible con ellos mismos.

 

Cabe destacar que Jesús Ángel Rojo se ha enfrentado a una fortísima campaña por parte de grupos indigenistas por difundir el análisis histórico que arroja luz sobre el beneficio que supuso la conquista de América por parte de los españoles para la población autóctona.

“Evo Morales, es un racista que está promoviendo la expulsión del mestizo y del blanco”

¿Comparte la sensación de que el mundo hispanoamericano está hoy más conectado con España, con la Madre Patria, que al revés?

Desde los años 70, España vive acomplejada y se cree que lo mejor está en Europa y deja de mirar hacia Hispanoamérica. Me parece muy bien la Unión Europea, pero tengo muchísimo más en común con un argentino, un cubano o un venezolano que con un alemán.

Principalmente porque ese argentino, cubano o venezolano tiene por lo menos la mitad de su sangre española; compartimos la misma lengua, la misma cultura y tenemos comportamientos similares muy diferentes a los de un alemán, un francés o un anglosajón.

¿Entonces el apoyo a Evo Morales fue un error?

No podemos apoyar, como se hizo desde el Gobierno de España a gobiernos como el de Evo Morales, un señor que es un racista, que está promoviendo la expulsión del mestizo y del blanco; promoviendo la expulsión o la eliminación de la Hispanidad, de ese concepto de comunión espectacular que dejan los españoles.

Es una desgracia para Bolivia tener personajes políticos de esa categoría tan infame.

La rendicion de Granada, por Francisco Pradilla

La rendicion de Granada, por Francisco Pradilla

¿Hubiera sido posible la empresa americana sin el impulso previo de la Reconquista? 

La Reconquista es fundamental. Después de siete siglos teníamos verdaderos ‘rambos’ en nuestros ejércitos. Cuando se toma Granada en 1492, hay que recordar que en ese momento los otomanos habían tomado Constantinopla y estaban amenazando prácticamente a toda Europa.

En el mundo cristiano se vio la toma de Granada como la contraposición a la conquista de Constantinopla. De hecho, en Londres se celebró por todo lo alto; en Roma hubo tres días de misas y festejos. Sin la toma de Granada y la unión de Castilla y Aragón,  Isabel la Católica nunca hubiera financiado el viaje de Colón.

Además, la reina Isabel toma esa decisión por una razón religiosa. Más que conquistar riquezas y oro, quería conquistar almas para la causa católica.

Isabel I de Castilla, retratada por Joaquín Domínguez en 1859 /Ayto. de Sevilla

Isabel I de Castilla, retratada por Joaquín Domínguez en 1859 /Ayto. de Sevilla

Profundicemos en la Reina Católica, porque sin ella hubiera sido imposible la Conquista tal y como la conocemos ahora, ni siquiera si lo hubiera hecho Fernando sólo…

Hace poco oí a uno de estos hispanistas anglosajones tan famosos que Castilla no tuvo nada que ver en la conquista y descubrimento de América y que Isabel la Católica tampoco.

Pero es fundamental, primero, en la Historia de España. Sin ella no existiría España como la conocemos. Y luego, en la historia universal por que ella tiene una visión, en el siglo XVI (aunque se empezaba a creer que la tierra era redonda, todavía se pensaba que era más bien plana y con unos instrumentos de navegación muy precarios) y toma una decisión fundamental que fue la base de toda su vida: querer lo mejor para las tierras de Castilla, para las tierras de España y para los nuevos súbditos de la Corona que fueron los indígenas.

Fue una adelantada…

Hablan de Abraham Lincoln como la persona que abolió la esclavitud, pero la primera vez que un monarca hace abolir la esclavitud de una zona conquistada fue Isabel de Castilla, que considera a los nuevos súbditos de la Corona con los mismos derechos que un murciano, que un vasco, que un aragonés. Eso es excepcional.

Isabel de Castilla, cuando Colón trajo los primeros esclavos, inmediatamente prohibió la esclavitud. Fue una persona renacentista que pasará a los libros de historia como la mejor reina que ha existido, no solo de España, sino del mundo.

Hay muchas películas de la Reina virgen británica, Isabel I, que fue una reina secundaria que no aportó nada ni al mundo ni al Reino Unido. La verdadera Isabel que tiene que pasar a la historia con letras de oro es Isabel la Católica.

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Luis del Pino entrevista a Jesús A. Rojo Pinilla, autor del libro Los invencibles de América.

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ENTREVISTA: A JESÚS A. ROJO PINILLA

Javier Yuste González nos trae al autor de Los invencibles de América.

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«No comprendo cómo en los libros de Historia de nuestros niños se enseña la falsa Leyenda Negra»

El periodista Jesús. A Rojo Pinilla reúne en su última obra, «Los invencibles de América», un pequeño ejército de historias con el que pretende reconciliarnos con una de las partes más maltratadas de nuestra Historia.

Javier Yuste González
De la llamada Leyenda negra, alimentada ávidamente durante los s. XVI y XVII por ingleses y holandeses contra la Corona española, puede que la etapa del descubrimiento y conquista de América sea la que más juego dio a nuestros enemigos históricos; una falacia que nosotros mismos nos la hemos creído a pies juntillas, avergonzándonos de los hitos que protagonizaron nuestros ancestros. Siendo, por ello, que el lanzamiento de una obra del calado de «Los invencibles de América» (Mayo 2016) es como dar con un salvavidas al que debemos aferrarnos, pues nos va más que la vida en ello.

Jesús A. Rojo Pinilla, director del periódico digital El Distrito, ha tenido a bien ofrecernos un hueco dentro de su apretada agenda y contestar un corto cuestionario que resume a la perfección qué pretende con éste su segundo libro:

JYG: Cuando se habla de conquistadores, siempre nos viene a la memoria Hernán Cortés, Pizarro y pocos más, lo cual es una injusticia. He consultado un poco el contenido de su obra y he apreciado que se dedica a desvelar, país a país, esos otros hombres más desconocidos.

JARP: En los libros de Historia de las escuelas españolas sólo dedican dos páginas a la mayor hazaña que ha realizado el hombre: el Descubrimiento, Conquista y Evangelización del Nuevo Mundo. En la primera página hablan un poquito de Cortés y de Pizarro. En la segunda página suelen pedir perdón por haber descubierto América y, por supuesto, pasan por alto al descubridor del Océano Pacífico, Núñez de Balboa, al conquistador de Chile, Pedro de Valdivia o Francisco de Orellana, que navegó por primera vez en la historia el río Amazonas, entre otros héroes excepcionales. Por todo lo anterior, hemos querido que el lector conozca las hazañas de los principales conquistadores de América por países, rompiendo con todos los mitos y leyendas que la historiografía mundial ha realizado contra nuestros héroes por la única razón de que tenían nacionalidad española.

JYG: ¿Cuál de todos estos conquistadores, padres de futuras naciones, etc., es el más desconocido en España? También me gustaría que me respondiera a esta pregunta, si la sabes, acerca de quién es el conquistador más desconocido en la propia América.

JARP: Hernán Cortés es el prototipo de conquistador tanto en España como en el resto del mundo. Pero fue Francisco Pizarro, a quien muchos historiadores han tratado injustamente como un genocida, el que más territorios conquistó para la Corona.

JYG: De lo que nos ha llegado de los conquistadores, al público en general, ¿cuánto hay de cierto y cuanto de fantasía?

JARP: Es falso que existiera un genocidio en América;, los españoles realizaron la mayor unión de culturas y razas de la historia. Es falso que los españoles robaran todo el oro de América dejando sin futuro a sus gentes, como afirman algunos de forma malintencionada. Sin embargo sí es cierto que solo a España le corresponde el honor de ser la nación que más ciudades ha fundado en la Historia o que la región más rica del mundo fue Hispanoamérica mientras permanecieron los españoles, siendo ciudades como México o Lima mucho más boyantes que Londres, París o Roma.

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Es falso que se esclavizara a todos los indígenas pero sí es cierto que fue el testamento de Isabel la Católica o las Leyes de Burgos 1512 los primeros textos legales en la Historia que prohibían esclavizar a los naturales de una tierra conquistada.

Y mientras determinados historiadores se dedican a difamar la gran gesta de los españoles, se olvidan intencionadamente de que fueron los anglosajones quienes exterminaron a los indios de Norteamérica o a los aborígenes de Australia. En definitiva, nuestros enemigos crearon la Leyenda Negra para atacar a nuestra nación y la mantienen en la actualidad para que el resto del mundo no hable de sus atrocidades.

JYG: Considero un gran acierto, para la obra, contar con los pinceles de Augusto Ferrer Dalmau, quien ya colaboró con Vd. para su anterior ensayo «Cuando éramos invencibles».

JARP: Mi amigo Augusto es el mejor pintor de batallas del mundo y quién mejor que él para ilustrar mis libros. Sus cuadros te trasladan directamente a esos momentos históricos dando un extra a cada capítulo de la obra.

Además, Augusto no sólo ha colaborado con sus pinturas sino con diferentes prólogos que son toda una declaración de intenciones.

JYG: El historiador Fernando Paz, en una obra que, como la de Vd., pretende reivindicar ese pasado olvidado a conciencia por los españoles, dio a entender que ese olvido o complejo de inferioridad (en mis palabras) nace a partir de la pérdida de la Gran Armada en 1588; como si, desde entonces, hubiéramos caído en el abatimiento y en la comodidad de la mediocridad y de avergonzarnos ante las potencias vecinas. ¿Qué me podría decir al respecto?

JARP: Los historiadores anglosajones han tratado de crear la falsa visión de que el Imperio español termina con la derrota de la Armada Invencible, pero se les olvida que los españoles les barrieron del mapa en 1589 cuando mandaron su famosa Contraarmada. Se les olvida que Inglaterra fue un país secundario hasta 1700 y también olvidan que sus grandes derrotas fueron contra los españoles. Por ejemplo, la batalla de Rochelle, donde la flota castellana destrozó todos los barcos ingleses; la hecatombe de la flota inglesa frente a la costa de Cádiz en 1625; la humillación que sufrieron los británicos en la batalla de Cartagena de Indias o como Bernardo de Gálvez los echó al mar en la guerra de la independencia de los EEUU.

En definitiva, el Imperio español duró mucho más tiempo que el británico y además acumuló mucho más poder y eso no lo puede soportar la pérfida Albión.

JYG: Me da la impresión de que cada vez somos más los que nos rebelamos contra el conformismo olvidadizo. Una de las figuras más recientemente rescatadas es, por ejemplo, Blas de Lezo (figura a quien Vd. ya ha tratado en su anterior obra). ¿Espera que esta “cruzada” no se detenga?

JARP: Espero que no. Nos han querido robar nuestra Historia y que nos olvidemos de la sangre que derramaron nuestros antepasados para tener una nación libre. En mi opinión, mientras exista un español que crea en España, esta cruzada nunca terminará.

JYG: Vd., al igual que yo, es licenciado en Derecho, ha trasegado con el ambiente judicial y es autor de ensayos históricos. ¿Cree que la visión analítica que nos dota la disciplina legal nos permite ahondar de forma diferente, con otros ojos, en la Historia?

JARP: Yo creo que los juristas tenemos la cualidad de simplificar más las cosas e ir directamente a la raíz del problema. Y el problema de nuestra Historia es que ha sido secuestrada y tenemos que rescatarla de sus captores.

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JYG: ¿Cómo está siendo la respuesta de público y crítica?

JARP: «Cuando Éramos Invencibles» se ha convertido en todo un best-seller y va por su sexta edición. Y «Los Invencibles de América», en tan sólo 14 días ya está en el Top-Ten de ventas de El Corte Inglés.

JYG: ¿Tiene a la vista el siguiente proyecto de investigación histórica con el que nos va a sorprender?

JARP: Estoy en la actualidad estudiando dos proyectos, pero todavía no he decido cual va a ser el definitivo.

JYG: ¿Qué pregunta me he dejado en el tintero?

JARP: No comprendo cómo en los libros de historia de nuestros niños se le ensaña la falsa Leyenda Negra. Parece que a nuestros políticos les interesa educar a nuestras nuevas generaciones en la ignorancia y en el desprecio al glorioso pasado. La pregunta es la siguiente: ¿A quién beneficia que nuestros jóvenes no conozcan su verdadera historia?

Por último, me gustaría agradecer la labor de vuestro blog por difundir la historia de España. Son gente anónima la que trabaja día a día para recuperar nuestra identidad como nación. Gracias de todo corazón y mucho ánimo. Gracias.

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Jesús Ángel Rojo Pinilla (Madrid, 1974) es empresario, abogado, historiador, politólogo, escritor y periodista. En 1999 fundó el periódico El Distrito, de información local de Madrid. Es autor de «Cuando éramos invencibles» y «Los invencibles de América».