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Jesús Á. Rojo presenta su libro ‘Grandes traidores a España’ en Barcelona el Día de la Hispanidad

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”

Jesús Á. Rojo dedica varios capítulos de su obra al totalitarismo que se esconde bajo los nacionalismos, desenmascarando a aquellos traidores reconvertidos en héroes que intentaron llevar a efecto una ruptura con España, entre ellos: Carles Puigdemont.

El escritor y periodista, Jesús Á. Rojo, homenajeará al Día de la Hispanidad presentando en Barcelona su libro Grandes traidores a España, obra en la que el autor desenmascara a los personajes históricos que intentaron dilapidar nuestra nación, algunos de ellos aún presentes en la actualidad política.

Así, el próximo 12 de Octubre, la Casa de Madrid de la capital de Cataluña -ubicada en Carrer d’Ausiàs Marc, 37- acogerá a partir de las 18:15 horas la cita con el literato, quien además de avanzar algunos de los capítulos de su nuevo libro al público, firmará ejemplares e intercambiará impresiones con los asistentes.

Y qué mejor escenario para hacerlo que la ciudad condal, la cual tuvo el privilegio de recibir a los Reyes Católicos cuando éstos recibieron a Cristóbal Colón a su vuelta de su grandioso viaje. Fue precisamente la epopeya de los españoles en el Nuevo Mundo y la construcción de un Estado basado en la pluralidad cultural lo que da nombre a la efemérides del 12 de Octubre, día en el que el navegante genovés piso por primera vez América en 1492.

Para conmemorar el Día de la Hispanidad, Jesús Á. Rojo vuelve a Barcelona, donde ya presentó su anterior libro Los invencibles de América, esta vez para evidenciar las mentiras de los felones de nuestra historia con Grandes traidores a España, obra que publicó su tercera edición dos meses después de ver la luz en noviembre de 2017.

Bajo el solemne telón de fondo que envuelve a la Fiesta Nacional de España, el autor reivindicará los relatos que confluyeron en la riqueza cultural de nuestra nación y que refuerzan los lazos fraternales que conforman la patria española frente a aquellos que intentaron, e intentan en la actualidad, destruirla.

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”, es el santo y seña del ensayo histórico con el que Jesús Á. Rojo evidencia las mentiras de personajes como Bartolomé de las Casas -quien forjó la Leyenda Negra antiespañola-, Pau Claris -que entregó el Principado de Cataluña a Francia-, Simón Bolívar -que abrió las puertas de Hispanoamérica a los espurios intereses británicos- o Napoleón.

Junto a éstos, el escritor también detalla las infamias perpetradas por los artífices del nacionalismo totalitario. Figuras como Sabino Arana -padre del racismo vasco-, Lluis Companys -un “traidor” reconvertido en héroe- o Jordi Pujol -el corrupto que rompió Cataluña en dos- cuentan con un nuevo discípulo: Carles Puigdemont.

Bajo el título Carles Puigdemont: el último gran traidor a España, Jesús Á. Rojo describe las últimas consecuencias del proceso secesionista iniciado por Jordi Pujol, y que culmina con la declaración de independencia por parte de Puigdemont. En este sentido, el periodista y escritor hace un análisis de los últimos sucesos acaecidos en la región catalana.

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Jesús Á. Rojo desvela las ‘Mentiras de la Leyenda Negra Española’ en una conferencia en Albacete

El célebre autor del best-seller ‘Cuando éramos invencibles’, la obra ‘Los invencibles de América’ y ‘Grandes traidores a España’ ofrece una ponencia organizada por la Asociación Cultural y Social Alborea,hoy en Albacete.

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Jesús Á. Rojo desenmascara a los Grandes Traidores a España en Intereconomía.

El autor de “Cuando éramos Invencibles” y “Los Invencibles de América” intervino en el programa de Intereconomia TV, presentado por Xavier Horcajo, en el cual presentó su nuevo libro “Grandes traidores a España” y comentaron de qué “traidores” nos habla Jesús en él.

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“Puigdemont es la guinda, pero quien prepara la gran traición a España es Jordi Pujol”

Jesús A. Rojo, autor de ”Grandes traidores a España”, explica cómo la memoria histórica ha convertido a ”judas” en héroes.

POR ALFONSO BASALLO
21 de febrero de 2018

Para el historiador es fundamental conocer a los traidores del pasado para identificar a los enemigos del presente. El último en el tiempo es el golpista Puigdemont, aunque la traición contra la unidad de España se ha cocinado a fuego lento durante cuatro décadas de nacionalismo.

Portada Grandes Traidores de España, Jesus A Riojo Pinilla, El Gran Capiten EdicionesEl escritor e historiador madrileño Jesús Ángel Rojo tiene en su haber dos trabajos sobre el beneficioso legado de España en el mundo: “Cuando éramos invencibles” y “Los invencibles de América”.

Recrea en ellos las gestas de los españoles en el Nuevo Mundo y demuestra que cuando los pueblos de América estuvieron bajo la Corona española, vivieron el momento de estabilidad y prosperidad más largo de su historia.

El autor decide ahora indagar en el reverso de la moneda: los Grandes traidores a España (El Gran Capitán Ediciones), desde el conde don Julián, que facilitó la invasión árabe en el 711 hasta Puigdemont, por el golpe de Estado del referéndum ilegal, pasando por Guillermo de Orange, Felipe el Hermoso, Lope de Aguirre, Simón Bolívar, Companys o fray Bartolomé de las Casas, entre otros.

Una galería de retratos de desleales, algunos de los cuales han sido blanqueados y convertidos poco menos que en héroes, bien por autores de la leyenda negra, bien por gobiernos que se empeñan en reescribir la historia.

El pintor Augusto Ferrer-Dalmau ilustra las páginas de Rojo y escribe el prólogo del libro.

Alfonso Basallo: Traidores, ¿por qué? ¿Ego, ambición, celos?…

Jesús A. Rojo: El traidor es el que pone sus intereses espurios por encima de los intereses de la comunidad. Ya decía Cicerón que los traidores se visten como nosotros, hablan igual que nosotros, comen en nuestras mesas… pero están conspirando para destruir nuestra comunidad y beneficiarse personalmente.

A.B.: ¿Sin engaño no hay traidor?

J.A.R.: La mentira es ingrediente esencial de la traición. Por eso no está en el libro Francisco Largo Caballero, porque él decía bien a las claras que quería una República Popular para España. No engañó a nadie.

A.B.: ¿Y, en el extremo contrario, quién engañó a todos?

J.A.R.: El PNV trató de engañar a muchos… Primero pactó con el Frente Popular, luego se alió con los franquistas, con los fascistas italianos, trató de convertir Euzkadi en un protectorado del Reino Unido, luego quiso crear una nación vasalla del régimen nazi. Un traidor de libro.

Yo no quitaría ninguna estatua, ni de unos ni de otros. Porque eso es historia. Si no, vamos a terminar convirtiéndonos en los talibán o los salvajes del Califato Islámico

A.B.: Hablando de Largo Caballero, el Lenin español, ¿le parece justo que Carmena deje intacta su estatua en Madrid?

J.A.R.: Yo no quitaría ninguna estatua, ni de unos ni de otros. Porque eso es historia. Si no, vamos a terminar convirtiéndonos en los talibán o los salvajes del Califato Islámico, que se dedican a destruir el patrimonio histórico del pasado.

A.B.: Tampoco Franco está en su libro… ¿no engañó a la II República y se sublevó contra el Régimen?

J.A.R.: Es que cuando no se cumple el imperio de la ley -que es el fundamento del Estado de derecho-, cuando un régimen como la II República se destruye desde dentro pierde su legitimidad. En este caso no se puede considerar a Franco un traidor.

A.B: Pero, ¿quién era él para decir si el Régimen había perdido o no la legitimidad?

J.A.R.: El tema es complejo. Pero la democracia consiste en el imperio de la ley… y desde las estructuras del Estado es posible destruir ese imperio y crear una legalidad paralela, y eso es lo que hizo, por ejemplo, Hugo Chávez en Venezuela. Perdió toda su legitimidad. Lo mismo ocurrió con la II República. Contra la tiranía, es legítima la rebelión.

A.B.: Los traidores suelen tener buena prensa: Lope de Aguirre es un filón para la literatura y el cine.

J.A.R.: Y varios de los traidores que salen en el libro tienen su nombre en calles y plazas. Incluso un colegio público de Madrid lleva el nombre de quien tildaba a los españoles de raza maldita: Simón Bolívar. Pero la propaganda se las ha arreglado para convertir a traidores en héroes.

A.B.: Y para convertir a los traicionados en personajes fríos y despiadados, como Felipe II…

J.A.R.: Es que Felipe II es el centro de la diana de la leyenda negra, gracias a dos traidores tan determinantes como Guillermo de Orange y Antonio Pérez. Hay que tener en cuenta que la deslealtad al Rey era, entonces, la mayor de las felonías -dado el origen divino que se atribuía a la Monarquía-. Y lo que hacen Orange y Pérez para justificar semejante tropelía es lanzar campañas falsas presentando al Rey Felipe como un monstruo frío y despiadado.

A.B.: Llama usted a Antonio Pérez la “ramera de los enemigos de España”, ¿un poco fuerte?

J.A.R.: Es que vendió a España por unas monedas. Fue el instigador de la invasión francesa de Aragón, de la expedición de Francis Drake contra el Caribe español o del ataque a Cádiz, por no hablar de su intervención en la muerte de Juan Escobedo, secretario de Juan de Austria.

A.B.: Pero Felipe II tampoco era un santo…

J.A.R.: Tenía sombras, como muchos personajes. Pero también tenía muchos enemigos y nunca perdió el tiempo en responder a las falsedades, no se preocupó en rebatirlas.

A.B.: ¿Enemigos por envidia?

J.A.R.: Era un estadista de dimensiones siderales. Cuando España se une con Portugal, Felipe II domina buena parte del mundo conocido: América, zonas de Asia, África, el Pacífico. Es lógico que tuviera muchos enemigos. Los primeros, durante su vida y, en los siglos posteriores, los historiadores que han manipulado su figura.

A.B.: De su padre, Carlos V, no ha quedado una imagen tan antipática.

J.A.R.: Tiene mejor prensa. Primero, porque, a diferencia de su hijo, no era español sino de Gante (Flandes), y, segundo, porque no llegó a tener tanto poder como Felipe. Insisto: bajo el cetro de Felipe II se unen España y Portugal, las dos potencias que se reparten el mundo. Nunca en la historia se ha visto algo igual… ni siquiera Estados Unidos, salvando las distancias, ha llegado a dominar tanta extensión del planeta.

Quien dice que los españoles estaban contagiados por moros y judíos es Guillermo de Orange, el padre de un país que crearía el apartheid

A.B.: ¿Hasta qué punto influye el desprecio del Norte de Europa por España? Guillermo de Orange dice que los españoles están “contagiados de la raza de moros y judíos”.

J.A.R.: Y eso lo dice Guillermo de Orange, el padre de un país que terminaría creando el apartheid. Se trata de un noble holandés, al servicio de España, que la traiciona, habla mal de su Rey, tilda a los españoles de seres despreciables y genera una guerra que desencandena persecución a los católicos a manos de los calvinistas.

A.B.: O sea, que traiciona también a su religión…

J.A.R.: Era católico y se convirtió al calvinismo por puro interés. Su vida es una sarta de deslealtades, sobre todo contra Felipe II.

A.B.: ¿Y no tenía motivo? Aún se recuerdan los estragos del duque de Alba en los Países Bajos…

J.A.R.: La propaganda lo ha exagerado mucho. Una propaganda muy eficaz, hasta el punto de que la letra del himno de Holanda, llamado el “Wilhemus” (Guillermo), compuesto en 1572, miente, dice que él fue leal a Felipe II: “Un príncipe de Orange soy, libre y valeroso al Rey de España siempre le he honrado”. Textual.

A.B.: Otro genio de la propaganda fue fray Bartolomé de las Casas.

J.A.R.: Es otro de los traidores que aparecen en el libro. Llegó al extremo de decir que los españoles habían exterminado a 24 millones de indígenas, cuando la población autóctona de América en el siglo XVI solo era de unos 13 millones. Falsea las cifras, dijo que en la isla de La Española había 3 millones de indígenas… lo cual era imposible.

A.B.: ¿Todo esto con qué finalidad?

J.A.R.: Para presionar, para ganar influencia. Su ambición era llegar a ser obispo de Chiapas, y lo consiguió. Pero era un paranoico que se sacó de la manga un genocidio que no existía. Y todo ello revestido de hipocresía, porque, por un lado, presume de defender al débil pero, por otro, propone llevar a América esclavos africanos.

A.B.: La mentira es el arma propagandística por excelencia.

J.A.R.: Y conseguir que cuele, que quede como verdad. Si a eso le unimos las manipulaciones de la historiografía, ya tenemos la leyenda negra. También ayuda mucho el arte (libros, pinturas etc.). Por ejemplo, el grabador flamenco Theodor de Bry llegó a presentar a don Juan de Austria cometiendo tropelías en América, cuando este jamás pisó el Nuevo Mundo.

A.B.: ¿Qué papel juega la masonería en la traición de Bolívar y San Martín contra España?

J.A.R.: A la masonería le interesa independizar la América hispana, porque está teledirigida por el gran enemigo de España: Inglaterra. Y este pretendía dominar y explotar aquellos territorios. De hecho, el diseño político, estratégico y militar de la independencia es inglés.

A.B.: Viejos enemigos desde la época de Felipe II…

J.A.R.: Desde Cromwell, los ingleses habían querido invadir la América española, pero fracasaron (los intentos de Cartagena de Indias o de Buenos Aires). Y, a principios del siglo XIX, cambian de táctica y deciden destruir las estructuras de Estado desde dentro, logrando que la burguesía criolla se subleve contra España. Y las logias masónicas tienen un papel capital, como se puede ver en el caso de Francisco de Miranda.

Lo que hace el Libertador San Martín es seguir al pie de la letra el plan de un general británico, Thomas Maitland, para trocear el Imperio español en América: capturar Buenos Aires y Chile y luego emancipar Perú y Quito. Es el Plan Maitland. Ese es el diseño original de la independencia de Hispanoamérica.

Hispanoamérica pasó de la madre patria a la madrastra de Inglaterra y, ya en el siglo XX, a la madrastra de Estados Unidos

A.B.: Y Bolívar y San Martín fueron utilizados por los ingleses.

J.A.R.: Eran peones de Inglaterra y la masonería, aunque Bolívar era más ambicioso: quería ser el Napoleón de las Américas. Pero lo que pretendían los británicos era balcanizar Hispanoamérica, para seguir controlándola económicamente. De hecho, los ingleses se preocuparon de saquear las Reales Haciendas y los tesoros de Buenos Aires, Lima, Potosí.. y llevarse el oro a Londres, de suerte que los nuevos países inician su independencia sin moneda, siendo tributarios de la usura extranjera. Era una independencia simbólica, no efectiva, y los gobiernos de esos países pasan a ser controlados por Inglaterra.

A.B.: Y desde entonces no levantan cabeza.

J.A.R.: La independencia solo trajo pobreza, división, inestabilidad, guerras. Y pasar de la madre patria a la madrasta de Inglaterra y, ya en el siglo XX, a la madrastra de Estados Unidos.

A.B.: ¿Cómo explica que triunfara el mensaje racista de Sabino Arana, que compara a los no vascos con simios?

J.A.R.: Si el mensaje del Ku Klux Klan está perseguido en EE.UU., esas ideas racistas que Arana, un excarlista resentido, difunde en la revista Bizcaitarradeberían estar perseguidas en España, porque es un insulto a los “maketos”, al resto de los españoles. Aunque es cierto que al final de su vida Arana moderó su mensaje.

A.B.: Pero escrito queda.

J.A.R.: Claro. Y, además, ese sentimiento ha pervivido en el nacionalismo vasco. Es lo propio de todos los nacionalismos: demonizar al que no es de los tuyos. Si nos fijamos, ese tipo de comparaciones son muy parecidas a la que Hitler hacía de los judíos.

O te pliegas al sistema nacionalista o estás perdido. No cabe la disidencia, salvo que seas un héroe, como el PP en su momento, y mira cómo acabó

A.B.: ¿Cómo es que la burguesía vasca ha consentido semejante mensaje?

J.A.R.: Es que, desde la Transición, el Estado central ha dejado en manos de los nacionalistas del País Vasco la educación, las cajas de ahorro, la cultura, los medios de comunicación… y quien esté fuera del sistema no es nadie. Y la burguesía se adapta a todo lo que haya que adaptarse. A los niños en las ikastolas se les adoctrina con el mensaje racista de Arana. Y, o te pliegas al sistema nacionalista o estás perdido. No cabe la disidencia, salvo que seas un héroe, como el PP en su momento, y mira cómo acabó.

A.B.: Ese “racismo” parece común denominador de los nacionalismos: “El hombre andaluz es un hombre destruido (…) que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual”, llegó a escribir Jordi Pujol.

J.A.R.: Todo nacionalismo responde a los mismos esquemas: manipula la historia, se inventa un enemigo -los maketos, los judíos o los andaluces-, explota el victimismo, y adoctrina a través de las aulas y los medios de comunicación. Y el discurso es invariablemente supremacista, al servicio de una casta hegemónica.

A.B.: ¿Quién se lleva la palma de la traición: Puigdemont o Pujol?

J.A.R.: Puigdemont es la guinda. Pero la traición se forja desde la Transición, a lo largo de décadas, con un sistema autonómico que deja al gallinero en manos del zorro. El nacionalismo es traidor por naturaleza: pretende crear una nación, como su mismo nombre indica. Y ese plan lo tiene previsto Pujol desde el programa electoral de CiU. El que perpetra el golpe de Estado es Puigdemont, pero el que prepara la gran traición a España, el que deja a Cataluña preparada para la independencia es Pujol.

 PP y PSOE: ¿quién es más traidor, aquel que traiciona o más bien aquel que tiene el deber de evitarlo y no hace nada?

A.B.: ¿Hubiera sido posible la traición secesionista sin la complicidad de los gobiernos del PP y el PSOE?

J.A.R.: Esa es la cuestión… ¿quién es más traidor, aquel que traiciona o más bien aquel que tiene el deber de evitarlo y no hace nada?

A.B.: ¿Considera traidor a Jordi Évole, con el daño que su reportaje sobre los cerdos ha hecho a El Pozo?

J.A.R.: Traidor propiamente no diría yo. Pero sí diría que es un comisario manipulador que usa la televisión al servicio del independentismo (y con malas artes: allanamiento de morada). El Pozo no es la primera marca de ámbito nacional a la que ataca. Mire cómo nunca investiga a Gallina Blanca, que es una empresa catalana y proindependendista.

A.B.: Por cierto, Pau Clarís, santón secesionista, tiene placa en Barcelona y nadie la quita…

J.A.R.: En efecto, y era un traidor de libro, que se levanta contra la España de Felipe IV y se alía con su peor enemigo, la Francia del cardenal Richelieu. Cataluña estuvo a punto de dejar de ser España para pasar a manos de Francia.

A.B.: Eso a la Generalitat le importa poco…

J.A.R.: Bueno, ahí tiene a otro traidor, con calles y estatuas en Cataluña: Lluis Companys, que llegó a presumir de genocidio de religiosos. Los nacionalistas lo fomentan, como acaban de hacer con el golpe de Puigdemont.

A.B.: ¿Le ha puesto una calle?

J.A.R.: En un pueblo de Gerona le han cambiado el nombre una plaza: “1 de octubre”, en lugar de “Constitución”, con el voto del PSC. Fíjese, una plaza que celebra un golpe de Estado.

A.B.: En el callejero tiene vd. un filón para otros libros: Carrillo, Pasionaria, Negrín…

J.A.R.: Hay que distinguir a asesinos de traidores. Y los que menciona podían ser lo primero, pero no engañaban. Querían instaurar un régimen soviético, pero nunca lo ocultaron. Traidor era más bien un personaje como Antonio Gálvez “Antonete”, el líder federalista murciano que durante la I República quiso unir el cantón de Cartagena con Estados Unidos y provocó un conflicto con miles de muertos. Lo indignante es que ese personaje que quiso romper España haya sido nombrado hijo predilecto de Murcia.

A.B.: Otro que tiene calle de toda la vida en Madrid es Serrano: se le ha acusado del magnicidio de Prim.

J.A.R.: El general Francisco Serrano estuvo a favor de Isabel II, para traicionarla luego en la Revolución Gloriosa de 1868. Pasó de ser su amante a sublevarse contra ella. Y en 1870 fue capaz de conspirar contra el general Prim -a la sazón, jefe del Gobierno- por no poner al Rey que él quería (el duque de Montpensier).

Se había aceptado la versión de que Prim falleció al infectarse las heridas de bala tras el atentado de la calle del Turco, el 27 de diciembre de 1870, pero la Comisión Prim señaló que pudo morir estrangulado a lazo. Y el historiador Pérez Abellán sostiene que el autor intelectual pudo ser general Serrano.

Escribir la historia a base de decretos leyes solo pasa en países como Cuba o Corea del Norte

A.B.: La nueva ley de Memoria Histórica del PSOE proyecta penas de cárcel para quienes hablen de los logros económicos del franquismo… ¿qué le parece?

J.A.R.: Reescribir la historia a base de decretos leyes solo pasa en países como Cuba o Corea del Norte. Los políticos deben dedicarse a administrar y a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, y deben dejar la historia en manos de los historiadores.

Al parecer, Pedro Sánchez pretende que se sancione a quien niegue que Franco creó la Seguridad Social en España y que el país llegó a ser la décima potencia industrial, lo cual es negar hechos. Referir hechos no es alabar a nadie. Podrá uno estar de acuerdo o no con Franco, pero los hechos son los hechos.

A.B.: Salvo que la comisión política de la Verdad diga lo contrario…

J.A.R.: ¿Qué va a decir esa comisión? ¿Que Largo Caballero era un demócrata, que Negrín no era un comisario al servicio de Stalin o que Carrillo no mandó organizar los fusilamientos de Paracuellos? Si es así, va ser la comisión de la mentira y de la vergüenza.

A.B.: ¿Por qué el PP se abstiene?

J.A.R.: Quizá se avergüenza de quienes le votan (una buena parte de ese electorado de derechas procede generacional y anímica del franquismo). Pero permitiendo la ley de Memoria Histórica de una izquierda revanchista, el PP está dividiendo a los españoles.

A.B.: “Solo conociendo a los traidores del pasado, podemos identificar a los enemigos del presente”, dice usted en el epílogo… Identifíquelos.

J.A.R.: Los nacionalismos que quieren destruir a España y los nuevos movimientos revolucionarios.

Imagen de portada: Jesús Ángel Rojo, autor de Grandes traidores a España.

Nace la fundación que reivindicará juntas la historia de España y América

La Fundación Civilización Hispánica está destinada a difundir los logros #del pasado común por medio de largometrajes, series y exposiciones.

MadridActualizado:

Hay un relato bastante extendido de nuestra historia que no es justo, porque pone el énfasis solo en cuestiones negativas bien engrasadas por la Leyenda Negra. La Historia de España no ha gozado, fuera del ámbito académico, de la defensa de los valores de la civilización que compartimos con casi 600 millones de personas. Para dar un impulso a un relato diferente nacía ayer en Madrid la Fundación Civilización Hispánica.

Dirigida por Borja Cardelús, es, sencillamente, una buena idea que tiene por objeto difundir de una manera eficaz las diversas aportaciones de España y del mundo hispánico a la Humanidad y luchar con las armas de la razón y la verdad histórica contra esa Leyenda Negra y sus manidos clichés. No para negar aspectos negativos perfectamente conocidos, sino para poner bajo los focos algunos aspectos positivos que no han tenido la fortuna de calar en la opinión pública, y que definen la singular importancia de la civilización que nació de la unión de dos mundos.

Muy pocas conquistas han dado lugar a una civilización a lo largo de la historia. La Civilización Hispánica nace del mestizaje y hoy representa elementos como la lengua española, la cosmovisión que compartimos y muchos otros valores heredados del cristianismo, un sentido vital de la comunidad, tanto como la arquitectura y otras manifestaciones culturales. La Fundación tratará de difundir, a través de proyectos eficaces (sobre todo tiene vocación de ayudar al nacimiento de series y películas, materiales audiovisuales, exposiciones y publicaciones de gran divulgación…), todos estos elementos que unen a la Comunidad Hispánica incluyendo a los 55 millones de hispanos que viven en Estados Unidos y que comparten esta misma cultura.

No se trata por tanto de una mera reunión para la reivindicación del pasado, sino la celebración actual de la historia que nos une con el fin de extender ese sentimiento a actividades y proyectos que nos permitan, desde los dos lados del Atlántico, redescubrir una identidad por encima de prejuicios y clichés.

En los últimos años se ha producido en España una curiosa paradoja: junto a la pobre formación histórica en nuestros sistemas educativos y a la disgregación del relato en algunas comunidades autónomas, existe un nuevo entusiasmo por la historia, que miles de lectores buscan en los medios de comunicación, en especial ABC, o a través de la eclosión del género de la novela histórica.

Por ello, la Fundación quiere aportar una visión que impida la hegemonía de la visión negativa, la Leyenda Negra, que cuestiona la inmensa contribución geográfica, humanística y cultural de la civilización hispánica, reconocida por los mayores especialistas. España incorporó a todo un Continente a la Cultura Occidental, rompiendo los límites del relato bíblico y dando carta de naturaleza al mundo moderno. Además, mantuvo desde el inicio una política integradora hacia los indios, no siempre respetada, claro está, pero que creó un corpus legal del que surgiría el primer humanismo. Y el esfuerzo de la exploración del siglo XVI permitió una revolución científica que hoy muchos consideran el origen de la Europa ilustrada.

Pero lo más importante es que España realizó dos políticas determinantes: la fundación de ciudades con sus imprentas, universidades y conventos, que transformaron la economía de la época (se comerciaba mucho más que el oro), creando las bases de la primera globalización y el mestizaje que puso en marcha una nueva sociedad pujante y orgullosa.

Fuente: ABC – JUAN CARLOS DELGADO @abc_cultura

Jesús Á. Rojo ingresa en el Ateneo de Ilugo por su defensa del patrimonio nacional

El periodista y escritor se ganó la admisión en el altar de los estudiosos con su conferencia ‘La verdadera historia de la presencia española en América’

El pasado martes, 26 de diciembre, como ya es costumbre en el día de San Esteban, el Ateneo de Ilugo -sito en Santiesteban del Puerto (Jaén)- acogió la III Ceremonia de Ingreso de Nuevos Ateneistas, un solemne acto de reconocimiento de aqtuellas personas que han contribuido a extender la cultura y el patrimonio histórico nacional. La gala recibió a los 10 nuevos integrantes de esta asociación, quienes a través de una Conferencia de Ingreso, pasaron a formar parte del altar de los estudiosos. Semanas después de la celebración, el Ateneo se trasladó a la capital para condecorar a Jesús Á. Rojo con una medalla de bronce y un certificado que lo acreditaba como ateneista.

Y es que entre el ilustre elenco de historiadores y literatos que recibió la medalla y el credencial de ateneista estaba el periodista y escritor madrileño. Éste fue bautizado el pasado mes de mayo en la asociación cultural más antigua de la provincia de Jaén con su ponencia La verdadera historia de la presencia española en América. Mediante dicha exposición, el célebre autor del best seller Cuando éramos invencibles, la obra Los invencibles de América y Grandes traidores a España -libro que va camino de convertirse en el libro más vendido, agotando las dos primeras ediciones del ejemplar en menos de un mes- disertó sobre la historia del Descubrimiento de América, los referentes españoles en la Conquista y la Evangelización del Nuevo Mundo.

Desmitificando la denominada leyenda negra que pesa sobre los españoles y que ha intentado distorsionar las increíbles proezas de los españoles cuando atravesaron el gran azul, Jesús Á. Rojo se ganó un hueco como centinela de la cultura y el patrimonio nacional en el Ateneo de Ilugo, junto con otros nueve conferenciantes que aportaron conocimientos históricos a través de la asociación.

Así, Antonio Pérez Fernández –Espeleología en Jaén. Investigaciones subterráneas en Santiesteban del Puerto-, Sancho Dávila Iriarte –Un Dávila en Sierra Morena-, Juan Carlos Castillo Armenteros –De castillos a palacios. Evolución de las fortalezas medievales del Alto Guadalquivir-, Manuel Pardo de Vera –Los emblemas heráldicos, su origen y evolución-, José María de Montells y Galán –La emblemática militar, el uniforme-, José Domínguez Cubero –El mobiliario retabilístico y coral de la sparroquias de Santisteban del Puerto (Jaén)-, Miguel Ruiz Calvente –La platería de la parroquia de San Esteban Protomártir de Santisteban del Puerto (Jaén)-, Jesús Castillo Vidal –Tras los pasos del Artillero Cabot- y Pablo Jesús Lorite Cruz –El ritual mozárabe en la iglesia parroquial de Santa María del Collado La Mayor- recogieron también sus credenciales por sus conferencias a lo largo de 2017.

Sofía y Genoveva López González hicieron las veces de maestras de ceremonia en la gran gala, que comenzó con la apertura y bienvenida por parte de Juan Diego Requena Ruiz, Alcalde de Santisteban del Puerto y Ateneista. Francisco Armijo Higueras, tomaría el relevo como Presidente del Ateneo de Ilugo, destacando la trayectoria de la asociación y avanzando algunos de los proyectos previstos para el nuevo año. Asimismo, agradeció todos los apoyos recibidos y explicó a los ingresados lo que significa su pertenencia a la antigua asociación cultural.

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«Puigdemont es solo un mediocre»

El escritor Jesús Ángel Rojo Pinilla publica ‘Grandes traidores a España’, un repaso demoledor y preventivo a los muchos ‘judas’ que han intentado destruir el país a lo largo de su historia

Fuente: CÉSAR RUFINO /SEVILLA / El Correo de Andalucía
03 ENE 2018 / 19:20 H – ACTUALIZADO: 04 ENE 2018 / 10:12 H.
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Pau Claris, Luis Companys, Bartolomé de las Casas, Sabino Arana y otros personajes destacados en las guardas del libro.
El Gran Capitán Ediciones

«El libro surge de pasear por las plazas y las calles de nuestras ciudades y ver que, en ellas, las personas que han denostado la patria para destruirla reciben homenajes como si fueran auténticos héroes», explicaba ayer el escritor Jesús Á. Rojo Pinilla; «es una forma de reivindicar que aquellos que querían destruir nuestra nación, en cualquier otro país serio no serían homenajeados. Y de poner en alerta a la opinión pública de que eso nunca puede suceder por el bien de nuestra sociedad y por el bien de la historia». Fruto de sus inquietudes periodísticas y de su vocación como divulgador y estudioso de la historia, el madrileño acaba de publicar con la editorial Gran Capitán su ensayo Grandes traidores a España, una acometida patriótica donde se «desenmascara a los Judas que cambiaron para siempre nuestra historia» y se les reparte estopa con equitativa profusión. Una obra, en fin, que derrocha actualidad en plena crisis catalana, cuyo protagonista máximo, Carles Puigdemont, forma parte de los personajes de esta antología funesta. Sin embargo, que no se entusiasmen los secesionistas: «Puigdemont es solo un mediocre», advierte Rojo Pinilla. «Si realmente se hubiera actuado con toda la contundencia que la ley nos permite, Puigdemont nunca habría llegado al ranking de los grandes traidores; se habría quedado en lo que es: un político mediocre que nunca se habría visto en otra. Esa es la realidad. Bajo gobiernos más fuertes, este político provinciano no habría durado ni veinte segundos. En EEUU habría durado cinco segundos».

Aunque desde su punto de vista el principal de los grandes traidores a España fuese el «charlatán paranoico» de Bartolomé de las Casas, creador de las bases que hicieron posible la leyenda negra antiespañola, el autor del libro reconoce que a Carles Puigdemont habría que colocarlo ahora encabezando la lista aunque solo sea «por la cercanía». Y también «porque ha intentado no solo independizar Cataluña del resto de España, sino destruir nuestra nación; porque si hubiera conseguido la independencia habría sido casi como un juego de dominó: habrían ido cayendo todas las fichas, País Vasco, Galicia, seguramente Canarias… Desde el punto de vista histórico, es un personaje que no tendría esta relevancia. Yo creo que hemos tenido enemigos infinitamente más fuertes que Puigdemont, pero desgraciadamente la dejación de funciones de nuestros gobernantes lo ha convertido en un enemigo formidable». Y advierte: «Lo de Puigdemont no está parado; simplemente, ha sido un punto y aparte porque no se han tomado las medidas oportunas que la democracia nos permite».

Pero, como se indicaba, el libro contiene otros nombres más dañinos para España, a juicio de su autor. El propio Bartolomé de las Casas, ya citado, que «acusó a España de haber cometido el mayor genocidio de la historia, mayor incluso que el comunista o el nazi, y nadie ha hecho una campaña de difamación contra España como él, ¿cómo es posible que sea considerado casi como un apóstol, o un santo, cuando fue una persona que no dijo una verdad ni aunque se equivocara? Es un complejo absurdo que tenemos que romper de una vez por todas, porque si no somos capaces de señalar a estas personas y decir que lo que están diciendo es totalmente falso, no seremos capaces de vivir en una sociedad sin complejos y orgullosa de su historia. Porque la historia de España es una de las más importantes. Y sobre todo, que la población y la sociedad sepan de una vez por todas la verdad y, a partir de ahí, que decidan lo que quieran».

Tiene su libro una presencia augusta, adornado como está con las obras de Augusto Ferrer-Dalmau y otras pinturas e imágenes, y bajo ella traslada un mensaje paradójico: que pese a la cantidad de traidores que han dejado España hecha unos zorros y pese a esta extendida sensación de abatimiento e indefensión, «tan solo hemos hecho un alto en el camino de la historia para poder llegar a lo más alto». O sea, que se trata de tomar nota y de tener muy presente aquello que el canciller Bismarck dijo, sabe Dios si como elogio o como vituperio, y que Rojo Pinilla recoge en su libro: «La nación más fuerte del mundo es sin duda España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo, volverán a ser la vanguardia del mundo».

Por sus páginas pasan, entre otros muchos, el conde don Julián –cuya traición «significó 800 años de reconquista para expulsar al invasor»–; Pau Claris –«el felón que entregó Cataluña en Bandeja a los franceses» y «abrió en canal todas las regiones de la Península, provocando una ola de levantamientos secesionistas que estuvo a punto de acabar no solo con el Imperio sino con la propia España» y favoreció la separación de Portugal–; Simón Bolívar –«un acomplejado social» al servicio de Inglaterra–; Sabino Arana –«padre del racismo vasco» y destructor de la convivencia por su «fanatismo redentor»; Luis Companys –«uno de los politicastros más siniestros de nuestra historia reciente», perpetrador de un «gobierno de terror» de trágicos resultados–; y Jordi Pujol, verdadero cerebro y promotor, según Rojo Pinilla, de la actual situación catalana, que «considera a los andaluces como una especie de subhombres que no son capaces de regir su destino» y que «por medio del acoso moral y social de las políticas nacionalistas utilizadas durante los últimos 40 años en Cataluña» logró «envenenar el alma y el corazón del charnego, convirtiendo a muchos de ellos en los tontos útiles del secesionismo más casposo». Y esto es solo una muestra.

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Jesús Á. Rojo firmará ‘Grandes traidores a España’ el próximo 30 de diciembre en la librería Nebli

El evento tendrá lugar el próximo sábado, 30 de diciembre, desde las 12:00 hasta las 14:00 horas

El escritor y periodista, Jesús Á. Rojo, acudirá el próximo sábado, 30 de diciembre, a la calle Serrano, 80, con motivo de la firma de su último libro Grandes traidores a España. La librería Nebli -del grupo Troa Librerías- ha organizado este encuentro encaminado a unir lazos entre los ávidos consumidores de las letras, la cultura y la historia con el autor del best seller Cuando éramos invencibles y la obra Los invencibles de América

El también director de El Distrito se reunirá desde las 12:00 hasta las 14:00 horas con los seguidores de su obra para intercambiar impresiones sobre su último libro y para estampar su rúbrica en el ejemplar, que en menos de un mes ya ha publicado su tercera edición. Y es que fueron muchas voces las que vaticinaron que Grandes traidores a España se convertiría en una nueva pieza literaria que compartiría espacio con los grandes ensayos en la estantería de la historia.

A penas dos semanas después del solemne acto de presentación del libro en el Hotel Miguel Ángel el pasado 27 de noviembre, las principales librerías físicas y digitales ya habían colgado el cartel de agotado, por lo que la editorial, ‘Gran Capitán Ediciones’ lanzó una nueva remesa de Grandes Traidores a España. Días después, la segunda edición también registró éxito en ventas y los lectores estrenaron una tercera edición.

De esta manera, Jesús Á. Rojo ha logrado en poco tiempo captar la atención del público a través de un ensayo en el que desenmascara a aquellos siniestros personajes que intentaron dilapidar el pasado de nuestra nación y nuestra patria, y entre los que se incluye el ya expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont.

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Los mayores traidores de España: del codicioso Lope de Aguirre al secesionista Pau Claris

Con ilustraciones de Augusto Ferrer-Dalmau, Jesús Ángel Rojo Pinilla publica un libro sobre la historia de algunos de los personajes más infames de la memoria de España.

Bajo la premisa de que «solo conociendo a los traidores del pasado podremos identificar a los enemigos del país», el abogado y periodista Jesús Ángel Rojo Pinilla publica el libro «Grandes traidores de la historia» (El Gran Capitán Ediciones). Un recorrido por la historia de los personajes más desleales –a su parecer– de la memoria española aderezado con una selección de pinturas de Augusto Ferrer-Dalmau. La propia portada está pintada en exclusiva por el artista catalán, que refleja la reunión entre Felipe I de Castilla y Fernando «El Católico» en Villafáfila (Zamora), donde el monarca aragonés tuvo que ceder el gobierno de Castilla al marido de Juana «La Loca».

El libro señala varios casos de «traidores» que han sido venerados y dan nombre a muchas calles.

Un buen ejemplo es Lluís Companys, que dio un golpe a la República en el año 34 y durante la Guerra Civil declaró la independencias de facto. Aparte de que presumía haber matado a más de 8.000 monjas y curas. Algo que los herederos de Companys, Esquerra Republicana, niegan hoy en día aún cuando lo aseguraba el propio político. Era una persona que quiso romper España varias veces y actuó de forma desleal y, sin embargo, tiene un campo de fútbol en Barcelona a su nombre, calles en Cataluña e incluso en Getafe. Una sociedad sana no puede permitirse esta desmemoria histórica y debe volcarse, en verdad, con los héroes de verdad.

De las traiciones que citas en el libro cuáles son las que causaron más daño a España.

Hay tres traiciones que cambiaron el devenir de España. La primera de ellas fue la de Don Julián, que significó abrir las puertas de la Hispania Visigoda a las hordas mahometanas, lo que estuvo a punto de causar la destrucción de España como concepto cultural. A los reinos cristianos que sobrevivieron a esta invasión les unió el empeño por expulsar al enemigo musulmán y unir las dinastías para regresar al estado anterior.

Otra traición clave fue la de Carlos IV, que unió nuestro destino al de un sátrapa sanguinario llamado Napoleón, lo que culminaría con el Golpe de Estado que Fernando VII dio contra su propio padre. A su vez, en las Abdicaciones de Bayona se entregó la Corona española a Napoleón. Aquello fue una traición sin precedentes, porque, además, Napoleón realizó un gran saqueo cultural y económico en España. Dejaron el país destruido y a las posesiones de ultramar a merced de la independencia.

Por su parte, Pau Claris entregó Cataluña en bandeja a los franceses, lo que supuso la ruptura de la unidad ibérica y el derrumbe del Imperio español en la Guerra de los 30 años. El levantamiento de Cataluña fue el primero de una serie de intentos de secesión a lo largo del Imperio español. Afortunadamente, se pudo expulsar a los franceses de Cataluña, que gracias a Claris había pasado a manos del Reino de Francia.

¿Encuentras símiles entre lo que ha ocurrido en Cataluña hoy y la «traición» de Claris?

Se repite la misma historia en Cataluña cada cierto tiempo. La historia ha demostrado que nunca se puede uno fiar de la oligarquía catalana. En la Guerra de los 30 años, Richelieu aprovechó la crisis interna para atacar a España con la ayuda de Pau Claris. El paralelismo con lo que está pasando hoy en día es que la oligarquía catalana cada cierto tiempo se vuelve loca y busca la independencia sin importarle los intereses de la región de Cataluña. Entonces se perdió el Rosellón y la Cerdaña y el reinado de Francia dejó la ruina económica. Hoy en día, los nacionalistas han dejado Cataluña también arruinada, con cientos de empresas saliendo. Ellos solo buscan sus intereses espurios, sus privilegios sobre el resto. Quieren gobernar sobre Cataluña e influir en el resto del país, pero no quieren que el resto del país influya allí. El egoísmo en estado puro.

¿Qué representa la portada del libro?

La portada la ha pintado Ferrer Dalmau, el mejor pintor de España, que ha representado lo que yo llamo «la traición de Villafáfila», cuando los nobles castellanos que habían visto recortado su poder con los Reyes Católicos se alinearon con Felipe El Hermoso, que era un maltratador psicológico y mental de Juana, para dar de lado a Fernando el Católico. En Villafáfila se vio obligado a entregar el gobierno a Felipe I, que de no haber muerto un mes después hubiera provocado una involución en España. Las mercedes que prometió habrían regresado el país al estado feudal.

En el libro usted califica que Bartolomé de las Casas era «un charlatán paranoico». ¿Considera que sus intenciones eran buenas cuando denunció el maltrato de los indios a manos de los conquistadores?

Bartolomé acusó a España de haber cometido un genocidio como ningún otro en la historia. Era una persona que lo hacía todo por su ego y su vanidad. En aquella época se creía casi un Moises. Llegó a advertir que si no se le escuchaba España iba a desaparecer. Buscaba con sus textos ser determinante a la hora de gobernar, por eso exageró y creó una mentira que usaron los enemigos de España para confeccionar la conocida Leyenda Negra. A los conquistadores los pintaba en sus textos como los seres más oscuros del planeta, mientras que a los indígenas los presenta como ovejas mansas. Hizo de la particularidad una generalidad.

Recientemente se ha estrenado otra película inspirada en Lope de Aguirre, identificado por usted en el libro como un traidor, ¿por qué hay tantas películas sobre él y tan pocas de Pizarro o Cortés? ¿Son más atractivos los traidores?

Un traidor no es más atractivo, pero una parte del cine español está en esa campaña de denostar la historia de España. Para ellos nuestra historia fue un desastre que hay que olvidar, por lo que constantemente lanzan mensajes negativos a la sociedad. A la leyenda negra de los extranjeros, asumida por los españoles, se sumó el movimiento regeneracionista, a partir de 1898, que culpó del desastre en Cuba y Filipinas a nuestro pasado en vez de buscar las causas en ellos mismos. Nuestra historia en la escuela se estudia a través de estas visiones negativas, cuando no directamente en el odio a España. El cine acomplejado se limita a seguir esta misma línea. Presentan la historia como una sucesión de totalitarios y traidores que no son capaces de alcanzar sus objetivos.

Sabino Arana es otro de esos personajes con calles por España. Recuerda usted en su libro que él renegó de parte de su ideología al final de su vida.

Sabino Arana es el padre del «racismo vasco». Generó una ideología de odio inventándose una historia y reclamando un idioma que ni siquiera él hablaba. Comparaba a los españoles con los burros y los simios, de lo que decía que la teoría de Darwin se demostraba en que los españoles se habían quedado en la mitad de la teoría de la evolución. Es verdad que con el tiempo rectificó de su racismo y de su xenofobia. Al final dijo que por el bien de Euskadi debería este territorio seguir siendo español, porque era mejor para todos. Lo que hoy es lamentable es que en el País Vasco haya premios, estatuas y calles a nombre de un racista.

Fuente:  CÉSAR CERVERA  CÉSAR CERVERA   @C_Cervera_M

http://www.abc.es/historia/abci-mayores-traidores-espana-codicioso-lope-aguirre-secesionista-claris-201712270148_noticia.html

 

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Jesús Ángel Rojo: “Están intentando desde los medios y las aulas que los españoles sientan vergüenza de su pasado”

“Sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”

Periodista Digital / Entrevista: Luis Balcarce, 12 de diciembre de 2017 a las 10:33

 

‘Grandes traidores a España’ (El Gran Capitán, 2017) es el nuevo libro del historiador y periodista donde descubre al ciudadano de a pie, que solo gracias a la perfidia de estos siniestros personajes al servicio de países enemigos, el Imperio español dejó de ser a principios del siglo XIX el mayor vínculo territorial, cultural, lingüístico, económico y político del momento.

“Porque sólo conociendo a los traidores del pasado, podremos identificar a los enemigos del presente”, es el santo y seña del ensayo histórico con el que Jesús Á. Rojo evidencia las mentiras de personajes como Bartolomé de las Casas -quien forjó la Leyenda Negra antiespañola-, Pau Claris -que entregó el Principado de Cataluña a Francia-, Simón Bolívar  -que abrió las puertas de Hispanoamérica a los espurios intereses británicos- o Napoleón.

El autor también subraya la ejemplaridad y valentía de la nación española, advirtiendo que “tan solo hemos hecho un descanso en el camino de la historia para poder llegar a lo más alto”. Pero para ello, nuestra sociedad debe detestar a los pérfidos que han pretendido destruirnos como pueblo y no homenajearlos dando nombres a calles o plazas.

No podía faltar en este libro la unión de la pluma de Jesús Á. Rojo con el pincel del mejor pintor de batallas del mundo: Augusto Ferrer-Dalmau. El artista ha realizó un cuadro en exclusiva para la  portada de ‘Grandes traidores a España’ titulado la traición de Villafáfila. Ferrer-Dalmau, ha contribuido con más de treinta pinturas a la ilustración de  Grandes traidores a España, además de protagonizar el prólogo de la obra.