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Entrevista a Jesús Ángel Rojo – Republica de Ideas

Jesús Ángel Rojo: “Pretendo que el libro devuelva al español de hoy el orgullo de serlo”

El periodista Jesús Ángel Rojo presentará este martes en Madrid ‘Cuando éramos invencibles’ un relato que pretende recuperar héroes y batallas históricas que convirtieron a España en un imperio y que han sido injustamente olvidados. En una entrevista a Republica.com, nos cuenta los pormenores de su obra, su parecer sobre la falta de identidad común en España y aprovechando su condición de director de El Distrito, periódico local gratuito de Madrid, nos da su opinión sobre el futuro de estos medios en el panorama actual.

‘Cuando éramos invencibles’, ¿es una crónica heroica de guerra?

Es un libro que trata de descubrir a los españoles que un imperio no dura 460 años sino que es consecuencia de grandes héroes que formaron parte del mismo y que marcaron un antes y un después en la historia universal. Y hemos descubierto 36 episodios para que se vea que España ha sido una gran nación y debe recordar la historia. Por eso pretendo que el libro devuelva al español de hoy el orgullo de serlo.

¿Qué le llevó a escribir esta obra?

Me gusta la historia y los hechos más importantes no me los habían enseñado, así que comienzas a investigar y descubres las historias de muchos héroes como Blas de Lezo y que hay muchos Blas de Lezos más. ¿Por qué no se nos ha enseñado? ¿Por qué los medios tienen miedo de contar las cosas buenas? Parece que tenemos miedo de ello y sin embargo hacemos apología de lo malo.

¿Por qué hay tantos españoles no están orgullosos de serlo?

Principalmente por tres razones. Porque contamos con un sistema educativo de 17 reinos de taifas sin una historia común y porque en dos de esos reinos de taifas, Cataluña y País Vasco, se genera una historia del odio creando una historia falsificada. Y por otro lado, porque parte de España ha asumido la ‘leyenda negra, aquella propaganda de tiempos de Felipe II y la guerra con Holanda creada por nuestros enemigos para ocultar nuestros triunfos. Nosotros no sólo no hemos luchado contra esa propaganda sino que la hemos asumido. Y también ha faltado valor a los políticos que nos han gobernado para solucionarlo.

¿Qué cree que hace falta para que nos queramos un poco más?

Estar informados, conocer las raíces para ser menos manipulables. Hay que hacer una labor de comunicación para saber lo bueno que hemos hecho. Una persona orgullosa es menos manipulable y es más fácil que como dice el libro, se convierta en invencible.

¿Considera que al pronunciar la palabra España hay todavía heridas abiertas de la guerra civil?

Sin duda. Hoy, en un programa de radio al que me han invitado, los oyentes llamaban a contar el momento histórico más importante de España y una señora afirmaba que la muerte de Franco, cuando hemos descubierto América, 500 millones de personas hablan español, liberamos en Lepanto a Europa del imperio otomano o también nos levantamos contra los franceses con los héroes del 2 de mayo…

Hay quien defiende que antes de ese levantamiento los franceses trajeron más libertades que las que ofrecía el régimen existente…

¿Qué libertades? ¿Matando, violando e imponiendo? Aquel levantamiento fue un ejemplo en el que el pueblo se levantó para decir basta a la opresión de un gobierno tiránico. Napoléon fue el Hitler del siglo XVIII. Es un mito lo de la revolución francesa en España. Porque las libertades las da una constitución como la de la Pepa y no un régimen que se implanta a la fuerza y como un régimen de terror. Por la fuerza nunca se llega a nada bueno…

Algunos esgrimirán entonces que no se les puede obligar a amar a España…

No hay ninguna intención de ello. El amor a España es un sentimiento y se lleva dentro pero si educas puedes llegar a generar un sentimiento de orgullo mientras que si buscas hechos diferenciales con una cultura del odio para lo que sucede ahora mismo. Lo que hay que pretender es que la gente sepa y luego decida.

¿Por qué los demás países se enorgullecen más de su historia que nosotros?

Porque son inteligentes. Ningún otro país del mundo destaca tanto lo negativo y olvida lo positivo.

¿Qué batalla destacaría de entre las poco conocidas que recoja su libro?

Destacaría cómo María Pita vence a los piratas mandados por Drake, o cómo Blas de Lezo derrotó a la soberbia inglesa, o cómo se fundó la primera ciudad de Estados Unidos que se convirtió en el primer santuario de los negros que huían de la esclavitud británica.

¿Y qué héroe casi anónimo es el que más ha llamado su atención por lo que hizo?

Por ejemplo, el Marqués de las Victorias, quien con una flota muy inferior se enfrentó a una aniquilación segura y con una resistencia bizarra logró sobrevivir en Tolón. O Mesía de la Cerda, quien con el barco ‘El Glorioso’ se enfrentó a 15 barcos ingleses con un tesoro de 4 millones de pesos. Y no sólo llevó el tesoro a buen puerto sino que hundió o dañó a cinco barcos británicos en su camino.

El reconocimiento social, Dios, la patria, el dinero… ¿cuál era el estímulo de los que no eran militares de profesión a acudir a una guerra? Le daban menos valor a su vida que la que le damos hoy?

Aunque el principal motivo era que a muchos de ellos les obligaban, era una época en la que la vida valía muy poco y se tenía que vivir intensamente. Eran hombres de acero, acostumbrados a sufrir y que tenían gran determinación e inteligencia.

Pero algunos gustaban de acudir a las guerras, como Cervantes…

Porque acudir a la guerra era vivir aventuras. Generalmente acudían los segundos hijos de las familias, porque la dote era para los primeros, entonces los segundos buscaban alcanzar la gloria a través de la guerra, como el caso del Gran Capitán.

¿Qué famosos desfilan por las páginas de su libro?

Cervantes con la batalla de Lepanto, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Álvaro de Bazán, el Gran Capitán, Pizarro, Hernán Cortés, Bernardo de Gálvez…

A día de hoy, ¿no cree que está poco reconocida la labor del Ejército? ¿No cree que ha perdido prestigio social?

Así es. El Ejército está mal visto pese a que realiza una labor para todos. Es más de lo mismo. Está incluso denostado por una parte de la sociedad que si llega al poder le daría mucho valor.

¿A quién se refiere? ¿A Podemos, a la extrema izquierda…?

Me quedo ahí. El lector es muy inteligente para saber a qué me refiero.

Aprovechando su condición de director de El Distrito, ¿cree que la prensa local aguantará mejor el empuje definitivo de los medios online?

La prensa local y gratuita tiene un público muy amplio y constante, por lo que puede convivir tanto con el papel como con los periódicos de la red aunque hoy todos estemos en crisis.

¿Está el papel condenado a desaparecer?

En principio no, salvo que nos quedemos sin árboles…Hay muchas personas mayores que prefieren el papel… Otra cosa es comprarlo, ahí puede haber más dificultades.

Los previsibles cambios en el Ayuntamiento y el posible descenso de la publicidad institucional ¿ponen en peligro la supervivencia de algunos medios como el que dirige?

Hacemos una labor pública de que los vecinos estén informados. Y gracias a eso, hay una mayor relación entre el Ayuntamiento y los vecinos. Si esa relación deja de existir se produciría un alejamiento que no sería bueno para nadie.

Parece que ahora está haciendo un guiño a Manuela Carmena

Para ser magistrada tiene que ser muy inteligente y estoy seguro de que sabe que alejarse de los vecinos no sería positivo.

¿Sufre un medio local incluso más presiones políticas que un medio nacional?

Sí, yo creo que hay más presiones, porque es una relación más cercana, es una relación directa entre los políticos y la ciudad, o entre los políticos y esa prensa.

¿Qué es más difícil, garantizar la continuidad de un medio de papel o conseguir que todos los españoles estén orgullosos de serlo?

Las dos cosas son difíciles pero no imposibles, por lo que tendremos que luchar por ambas.

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